Por PABLO MONTANARO - [email protected]
“Fue sacar esa alegría que teníamos contenida”, confesó el intendente de Loncopué, Walter Fonseca, en relación con los festejos que el lunes por la noche unieron a este pueblo cuando se informó la recuperación del último caso activo de coronavirus en la localidad, luego de que una ola de contagios afectara a 34 personas y dejara dos fallecidos. Fonseca contó a LM Neuquén que, como un vecino más, se sumó a esa caravana espontánea que se armó cerca de las diez de la noche. Sin embargo, aclaró que “no hay que bajar la guardia y estar muy atentos”, y utilizó una metáfora futbolera para definir la situación actual: “Este partido contra el coronavirus no terminó”.
—¿En qué pensó el lunes cuando se informó la recuperación del último caso positivo de Loncopué?
Me sentí muy contento por los vecinos de la localidad, pero especialmente por las personas que sufrieron esta enfermedad y por sus familiares que no podían visitarlos porque permanecían aisladas. Fueron momentos muy difíciles y hoy podemos afirmar que esta etapa fue superada. Sin embargo, esto no se terminó y tenemos que permanecer con la guardia muy alta.
—¿La emoción también tenía que ver con que el último paciente dado de alta fue un chico de 12 años?
Eso también se sumó para la emoción. Tengo un agradecimiento muy grande para la gente que entendió cuando tuvimos que tomar las medidas, como por ejemplo blindar el pueblo, con lo que eso significaba. Ese agradecimiento se extiende al gobierno provincial, que acompañó y apoyó con una palabra de aliento que es sumamente importante en estas circunstancias.
—¿Cuál fue el momento más difícil que tuvo que afrontar y cuando pensó que la situación los superaba?
Fueron varios, pero el más doloroso fue la muerte de los dos vecinos de la localidad. Fueron momentos de mucha tristeza cuando nos desbordaba la cantidad de casos positivos y pensábamos que no lo íbamos a poder parar. Debo resaltar el gran trabajo de cada uno de los integrantes del Comité de Emergencia de la localidad y del personal de Salud para cercar a este virus. Creo que se tomaron las decisiones en el momento justo. Eso sí, con mucho dolor porque encerrar a la gente en sus casas, darles solo unas pocas horas para salir a abastecerse no es fácil. La gente entendió que era necesario, apoyaron las medidas que tomamos porque, de lo contrario, habría sido peor.
—¿Cómo tomó los cuestionamientos de los vecinos?
Siempre que uno toma este tipo de medidas recibe críticas sobre todo de la gente que nos decía “por qué tengo que encerrarme si yo me porté bien”. Pero entendieron que era la única forma que teníamos para poder contener este virus y llegar al resultado que hoy tenemos a la vista.
—¿Cómo se planifica la actividad cotidiana y del municipio de aquí en adelante?
Este partido contra el coronavirus no terminó, en todo caso estamos ganando el primer tiempo. Creo que esta carrera es de largo aliento, por la cual no hay que bajar la guardia y estar muy atentos a todo lo que sucede. La sociedad debe seguir con el uso del barbijo, cumplir el distanciamiento social y seguir las instrucciones, protocolos y medidas que dan las autoridades.
—¿Se puede pensar en poner en marcha determinados proyectos que quedaron de lado?
Cuando todo esto termine, ya tenemos preparado el día después. Estamos trabajando en algunos proyectos que creemos que son necesarios para nuestra localidad y que entendimos que podíamos desarrollarnos con nuestra gente. La idea es trabajar en áreas productivas, desarrollar nuestro Bosque Comunal porque sabemos que la obra pública será difícil que se reactive rápidamente. Apostamos muy fuerte a la obra pública que genere mano de obra local.
—¿Estaba el sistema de salud preparado cuando comenzaron los contagios?
Nadie está preparado para una situación como la que se dio. En el área de salud faltaban algunos nombramientos y equipamientos, y eso se fue resolviendo en el camino. La tarea del personal de salud estuvo a la altura de las circunstancias. No tuvimos infectados dentro del personal y eso resultó muy importante. Fueron fundamentales desde el primer momento, y yo descansaba mucho en las decisiones de ellos.
Los informes y el elogio de Alberto
Todos los días, el intendente Walter Fonseca esperaba con ansiedad el parte del Ministerio de Salud y cuando no aparecía ningún caso positivo en Loncopué, “era una alegría enorme”. Es que a raíz de una fiesta de cumpleaños en pleno aislamiento obligatorio, la localidad sufrió una ola de contagios que llegó a los 34 casos positivos de coronavirus y la muerte de dos hombres. La decisión de blindar la localidad para evitar más contagios fue elogiada por el presidente Alberto Fernández.
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