De un gran primer tiempo a un complemento fatídico. Del récord y el gol que lo convertía en héroe al mano a mano desperdiciado y ese tanto en contra que lo transformó en villano. Por empezar, Romelu Lukaku, el goleador de 27 años que forma una dupla temible junto a Lautaro Martínez, en el partido definitorio de la Europa League ante Sevilla logró un récord sin precedentes.
Es que con esa conquista que logró a los 3 minutos del primer tiempo, el delantero belga alcanzó los 11 partidos convirtiendo de manera consecutiva en la Europa League.
Claro que en el vibrante 3-2 del Sevilla ante al Inter de Milán en una emocionante final sin público por la pandemia del coronavirus, en Colonia, en el segundo capítulo todo se le volvió en contra a Romelu Lukaku.
Primero desperdició un increíble mano a mano que le hubiera permitido a su equipo ponerse en ventaja. Pero además terminó siendo decisivo al empujar a la red contra su propio arco una chilena del brasileño Diego Carlos que se iba afuera y sentenció la historia.
Hasta ese momento, el partido estaba igualado por un doblete para el Sevilla del holandés Luuk De Jong (12 y 33 minutos), el autor del gol que sirvió para eliminar al Manchester United en semifinales, y por los tantos de Romelu Lukaku (a los 5m de penal) y del uruguayo Diego Godín (36m) para el Inter.
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