¿Mala praxis en la muerte de una embarazada?

La mujer de 35 años estaba en el séptimo mes de gestación. Ella y su beba murieron después de pasar por una clínica. Su familia pide justicia.

Buenos Aires. Ángeles María Mandayo tenía 35 años y esperaba la llegada de la que sería su primera hija, Sofía. Estaba embarazada de siete meses, pero ambas fallecieron y la familia denuncia mala praxis.

Todo comenzó el 6 de junio del 2017. Angy estaba en su trabajo cuando se descompensó y sintió la falta de aire. Alarmados, sus compañeros pidieron auxilio médico. Ángeles no dudó en llamar a su médico de cabecera, el obstetra Gustavo Katz. El doctor le pidió que fuera al Sanatorio Los Arcos, en Palermo, donde él estaba atendiendo. Ella fue hasta allá, junto a un compañero de trabajo. Según la denuncia, en la guardia la recibió la doctora Silvia Blanco, quien le ordenó un análisis y un electrocardiograma. Ángeles tenía “taquicardia sinusal, desviación extrema del eje A L izquierda. Hemibloqueo anterior izquierdo. QRS (T) anormal”. Además, el estudio alertaba: “considérese lesión de miocardio inferior T anormal, posible lesión de miocardio anteroseptal”.

Te puede interesar...

Sin embargo, la médica Blanco la mandó a su casa. “Durante el período de observación es evaluada por el obstetra de cabecera, almuerza, buena tolerancia. Evolución favorable, asintomática. Se retira”, consignó. Y le dieron el alta. Ángeles fue a su casa y cenó con su pareja. Pero todo empeoró a la medianoche. Perdió el conocimiento. A su casa llegaron dos ambulancias. Dos médicos intentaron maniobras de reanimación sin resultado y trataron de extraer la criatura para por lo menos salvar a una, también sin éxito.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario


Lo Más Leído