Matias Alé: "No tiene ningún sentido vivir ansioso y correr"

Renacer. Luego del episodio psiquiátrico, el galán prepara su regreso a la pantalla con un ciclo de entretenimiento y confiesa que tuvo que bajar muchos cambios.

Por Paula Bistagnino / Especial

En plena gira con la obra Ellas mandan, está haciendo un piloto para conducir un programa de entretenimiento. A los 40, dos años después del episodio psiquiátrico que lo tuvo internado. A pesar de los rumores, dice que hoy elige estar solo porque quiere cuidarse y ocuparse de él.

Pasaron dos años desde que su cabeza de alguna manera “estalló”: estuvo internado, con vaivenes, y de a poco se fue recuperando. Volvió a vivir con su mamá, Helen, y recomenzó volviendo a aprender y restablecer algunas cosas tan básicas como decir que no, frenar, descansar, no perder de vista su salud. Se reacomodó y ahora, ya otra vez viviendo solo, de gira con la comedia, sin pareja ni proyecto de tenerla en el corto plazo, dice que es cuando de verdad estabilizó su vida. Y por eso va con cuidado, pisando firme y tomando las decisiones con consciencia. “Estoy bien, estoy muy bien. Retomé y recuperé muchas cosas de mi vida, pero no soy el mismo de antes. Soy otro”, dice el actor y conductor que sigue retomando el trabajo: hizo una participación en la nueva película de la saga de Los bañeros y, además, un piloto en la conducción de un programa de entretenimientos.

El año pasado hiciste un fiestón para los 40. ¿Había que celebrar?

Y… Estaba medio en crisis y no tenía demasiadas ganas de hacer mucho pero después al final terminé haciendo un fiestón con show de Alcides, Play y el Mago Black, y vinieron como 300 personas. Y después me fui a Miami y Disney con mi mejor amigo. Así que sí…

¿Estás contento con cómo llegaste a los 40?

Sí, estoy contento ahora porque estoy bien. Pero me llegaron de una manera en la que no esperaba que me llegaran: peleándola mucho. Uno no se imagina que va a vivir algo así a esa edad: llegué con la campana sonando en el último round. Y es como que volvía a empezar.

¿Sentís que es otra vida la que empezaste después de la internación?

Absolutamente, con resiliencia, intentando alquimizar las cosas malas que me pasaron. Siento que empecé de nuevo en todos los sentidos: en el personal completamente pero también en el profesional. Bajé muchos cambios y hoy vivo consciente de que volvía nacer.

¿Qué aprendiste de todo esto?

A decir que no. A trabajar menos, a elegir los laburos, a cuidarme el cuerpo, a dedicar tiempo a mis amigos y mi familia, que son lo importante. Que alcanza con tener un trabajo que esté bueno y me guste pero que no tiene ningún sentido vivir ansioso y correr. Aprendí que lo que me pasó puede ser algo que me haga vivir mejor esta segunda vida. Y lo es: hoy vivo en fe, creyendo en Dios, con una consciencia profunda. Eso es importante. Yo ya era creyente desde siempre pero ahora vivo más conectado con esa fe.

¿Tuvo algo que ver la “locura” de la fama y este medio en lo que te pasó?

No, no. Yo no se lo atribuyo a la fama ni al medio ni a nadie. Sí siento que hay algo de eso que después de lo que me pasó lo miro de otra manera. Que a partir de eso recuperé un poco al Matías previo, al de siempre. Tomé el mando.

¿Le tuviste que pedir perdón a alguien después de eso?

A ver… Tal vez a mi ex (María del Mar, con quien estaba casado) porque era muy chica para todo lo que tuvo que pasar. Pero no fue tampoco pedir perdón, sino que traté de expresarle y hacerle sentir que ella no era responsable en absoluto de lo que pasó. Igual esto ya está caído del calendario y prefiero no hablar de eso.

Siempre hay rumores, ¿estás solo?

Sí, estoy solo, sin pareja ni ganas de tenerla ahora. Estoy solo, feliz, cómodo y tranquilo: manejo mis tiempos, mi vida, mi casa, mis viajes, mi economía… Estoy relajado y necesito estarlo. No es para nada una prioridad estar en pareja hoy.

A los 40, el actor reveló que llegó a esa edad con “la campana sonando en el último round”. “Aprendí que lo que me pasó puede ser algo que me haga vivir mejor esta segunda vida. Hoy vivo de la fe, creyendo en Dios”, dijo Alé.

¿Sentís que te pone en riesgo enamorarte?

Puede ser. Porque uno abre el corazón y se expone a un vínculo que no maneja. Entonces cuando estoy solo es como que me voy reconstruyendo a mí mismo y sí, de alguna manera estoy protegido.

Hiciste un piloto para un programa de entretenimiento, ¿se viene la conducción?

Sí, lo hicimos y salió muy bien, así que vamos a ver qué pasa. Faltan algunas patas comerciales para concretarlo pero salió bien: sería un programa en el que juegan dos familias, con regalos. Está muy bueno. No tengo urgencia en que salga. Estoy bien sólo con el teatro.

El público te apoyó mucho en todo esto que pasaste: se vio que tenés un buen vínculo y que te quieren, ¿lo sentiste así?

Sí, sí, es muy lindo el vínculo con la gente. Me da vergüenza decirlo yo pero está bueno que lo digas vos. Recibí mucho apoyo siempre pero además, después de lo que me pasó, es como que me transformé en Gilda: me dan rosarios, estampitas, medallitas… Tengo un altar en casa. Guardo casi todo lo que me dan: tengo cajas además donde voy guardando todo.

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