“Tenemos que pensar una Justicia micho más cerca del pueblo de Neuquén”, sentenció Gustavo Mazieres, de 51 años y nacido en Cutral Co que desde este lunes es el nuevo vocal del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la provincia de Neuquén.
El abogado y flamante integrante del TSJ dijo que no se tomó a personal las críticas que le hicieron durante el proceso de designación para cubrir la vacante, por los antecedentes profesionales. “Me parece normal y está bien que se haga. Por eso me sometí a esto. Hace unos años, estos procesos eran a puertas cerradas en la Legislatura”, indicó en una entrevista con LM Neuquén,
- ¿Qué expectativa tiene de ser integrante del TSJ, en este contexto donde hay críticas hacia la Justicia en general en el país?
Es un enorme compromiso, la verdad es que la propuesta del gobernador me ha honrado. Tengo todas las energías a partir de ahora puestas en el Poder Judicial de la provincia de Neuquén. Es un momento de profundas trasformaciones, necesarias e imprescindibles para restablecer un vínculo de confianza que está alterado no sólo en la provincia de Neuquén sino en todo el país. Y la provincia no escapa a esta percepción. Hay que tomar nota, y naturalmente diseñar políticas públicas. Ya se está en ese camino y hay que profundizarlo y afianzarlo. Es un cambio muy profundo. Que tiene en el centro a los colectivos más vulnerables, de los cuales hay que garantizar acceso a la justicia, con derechos humanos de género y de vulnerabilidad.
- La impresión es que la Justicia está lejos de la gente. Sobre todo, los que no tienen posibilidades económicas.
Es así, pero hay colectivos vulnerables no con lo económico, pero la condición de pobreza agrava esta incidencia de lejanía y acceso a la Justicia. Hay otros colectivos vulnerables que tienen que ver con el género y la diversidad que muchas veces se ven agravada, con la condición de pobreza. En mi opinión hay garantizar el acceso a la Justicia y a todo un proceso judicial. Ponerla al servicio de la gente.
¿Cómo tomó las críticas que le hicieron durante su postulación?
Me parece normal, y natural cuando se trata de esta naturaleza, que se puedan expresar, dar su opinión. Francamente no me molesta, me parece algo saludable para la institucionalidad que se pueda opinar de quienes hemos sido nominados. Lo viví con absoluta naturalidad. No me molestó, sé que formaba parte de este proceso saludable. Hace unos años estos procesos eran con mucho menos participación, incluso se hacían sesiones secretas para la votación de las nominaciones. Fue intenso, pero para ser franco es lo que corresponde. Si uno acepta, esto es lo que tiene que transitar.
- ¿Qué opinión le merece que el Consejo de la Magistratura evalúe a los jueces, como un “control de calidad”? Esa decisión fue impugnada y está en juicio en Neuquén.
Fue una impugnación de la Asociación de Magistrados que planteó la inconstitucionalidad de la reforma con la cual se creó el Consejo de la Magistratura. Esa mirada de la Asociación plantea una inconstitucionalidad. Entiendo que tienen una mirada crítica que un órgano exrapoder evalué al Poder Judicial. En lo primero no coincido, hay elementos para legitimar la acción del constituyente, esto está sin resolver hay un recurso en la Corte Suprema de la Nación pendiente y en relación a la cuestión de fondo si el Consejo de Magistratura puede evaluar a jueces y funcionarios puede evaluar sin aletear la independencia del Poder Judicial, estoy de acuerdo. Es importante, un órgano extraopder con la asepsia tener una mirada tal vez no tanto de reproche pero si de identificar mejoras sistémicas.
- Horacio Rosatti habló sobre el lenguaje de los jueces, que muchas veces están muy lejos de la gente. ¿Qué opinión le merece eso?
Comparto esa mirada. A esta altura es algo que compartimos todas y todas de alguna manera, los que estamos vinculados a la prestación de servicio de Justicia. Se viene analizando hace mucho tiempo y compartimos esa mirada. El desafío es pasar de ese diagnóstico a políticas concretas, de tener un Poder Judicial mucho más cerca de los usuarios. Que los puedan comprender y este imperativo no sólo hace a los jueces sino a todos los operadores judiciales. El lenguaje y el modo en el que sistema dialoga con el justiciable es algo primordial.
- ¿Cree que la reforma del Código Procesal, Civil y Comercial de Neuquén se terminará en esta gestión de gobierno?
Lo importante es que salga, es una muy buena oportunidad para poner sobre la mesa el servicio de Justicia. Si eso es a corto o largo plazo, es otra cosa. Lo importante es que salga y que se vean las necesidades y singularidades de la provincia de Neuquén, con la escucha activa de todos los sectores. Estoy convencido de que la reforma se va a hacer.
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