El clima en Neuquén

icon
17° Temp
72% Hum
La Mañana Daniel Noboa

Un presidente sudamericano aplicó el modelo Nayib Bukele y su popularidad trepó al 80%

El mandatario bajó los asesinatos de 40 a 12 por día. Militarizó las calles y aplicó un drástico plan de seguridad.

La exitosa receta del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, para contrarrestar la inseguridad y combatir las bandas delictivas, está teniendo algunos adeptos. Uno de ellos es el actual mandatario de Ecuador, Daniel Noboa, que vio crecer su imagen implantando el mismo método.

Noboa aplicó un sistema de “mano dura” -muy criticado por algunos sectores políticos- tanto en las calles como en las cárceles, logrando que los asesinatos bajaran de 40 a 12 por día, en medio de un estado de excepción que rige en Ecuador.

Esto disparó a más del 80 por ciento la imagen positiva del mandatario ecuatoriano, que ahora apunta a capitalizar esta instancia con créditos y ayuda externa que le permitan fortalecer a la policía y otras fuerzas de seguridad.

En estos cien días que lleva en el gobierno, Noboa también llevó adelante otras medidas que le granjearon el apoyo popular, como algunas reformas económicas para equilibrar las cuentas del Estado y bajar el déficit, entre ellos la suba del Impuesto al Valor Agregado.

Pero lo central, señalan los politólogos, es la lucha contra la inseguridad ya que era el tema más preocupante para la población, tras el desafío de las grandes bandas de narcotraficantes que habían tomado el control de las calles.

Daniel Noboa- presidente- electo- Ecuador.jpg

Un drástico cambio

Noboa es un empresario de 35 años –el presidente más joven de la historia democrática del país- que llegó al poder en noviembre del año pasado, venciendo a los candidatos de Rafael Correa.

Recibió un país con un déficit fiscal de 4.800 millones de dólares y atravesado por la violencia. Las bandas criminales estaban en auge, especialmente las dedicadas al narcotráfico.

El 9 de enero afrontó uno de los momentos más duros ante el desafío de varios grupos armados, vinculados al narcotráfico. Una banda tomó por asalto un canal de televisión durante una transmisión en vivo, mientras otras lanzaban una ola de atentados y quema de vehículos en las calles.

Al mismo tiempo se producían motines en varias cárceles, con 200 rehenes, entre policías y guardias que finalmente fueron liberados.

Presos en una de las principales cárceles de Ecuador.
Presos en una de las principales cárceles de Ecuador.

Presos en una de las principales cárceles de Ecuador.

Noboa decidió aplicar la doctrina Bukele, decretando un estado de excepción y militarizando las calles. Las Fuerzas Armadas retomaron el control de las prisiones y abatieron a varios delincuentes.

También intervino algunas fuerzas de seguridad y, particularmente, la cúpula del servicio penitenciario, donde había un alto nivel de corrupción. El gobierno lanzó un programa de erradicación del narcotráfico, incautando más de 64 toneladas de drogas.

Al igual que su par del Salvador, anticipó que va a construir supercárceles para detener a los líderes de las principales bandas.

Una solución parcial

Las medidas tuvieron un efecto concreto en el corto plazo, pero aún no solucionaron los problemas de base. Según los especialistas, hay todavía un alto número de secuestros y otros hechos delictivos en Ecuador.

“La declaratoria de conflicto armado interno le dio al presidente la legitimidad política para avanzar sus acciones, pero también le dio mayor soporte y apoyo de la ciudadanía”, le explicó a la agencia EFE el analista político Cristian Carpio.

El gobierno de Daniel Noboa puso al Ejército en las calles
El gobierno de Daniel Noboa puso al Ejército en las calles.

El gobierno de Daniel Noboa puso al Ejército en las calles.

Mario Pazmiño, exdirector de Inteligencia, señaló a El País de España que aún queda mucho por hacer. “El crimen organizado tiene tres décadas incrustado en el país y es difícil destruirlo solo con acciones militares. En todos estos años ha tenido una penetración en el estamento gubernamental, de control, en el sistema financiero, en el judicial y social. Eso es difícil cambiarlo en poco tiempo”, remarca.

El politólogo Santiago Basabe considera que, si bien la economía no termina de despegar, “Noboa ha posicionado hábilmente como su principal opositor político a la inseguridad en sus diferentes aristas y dimensiones”. Así, agrega, “no sólo ha conseguido mantener su popularidad, sin a la vez ha dejado sin espacio de acción a los otros políticos”.

Los ecuatorianos tendrán que elegir presidente en 2025, ya que Noboa ganó en las urnas pero sólo para completar el período del expresidente Guillermo Lasso, quien eludió su destitución convocando a elecciones.

Te puede interesar...

Leé más

Noticias relacionadas