Murió una mujer picada por una araña violinista

Fue en Plottier: pensó que se había raspado. Tardaron en el diagnóstico.

Plottier
Una mujer murió hace 15 días, luego de ser trasladada del hospital de Plottier al Policlínico Neuquén sin un diagnóstico certero que pudiera revertir el cuadro provocado por la picadura de una araña loxosceles, más conocida como araña violinista o araña de los rincones.

Se trata de Alicia, una mujer de 60 años que pasó la tarde cuidando a sus nietos en una casa del barrio 25 de Mayo de Plottier, a tres cuadras del hospital adonde finalmente concurrió a las 18 del 4 de enero, tras sentir una herida en el brazo que atribuyó a la espina de un rosal.

Lo que en un principio parecía un simple raspón terminó siendo una herida mortal. La familia de la víctima denunció que los médicos del hospital de Plottier le hicieron un mal diagnóstico.

La herida se le hinchó y comenzó a sentirse mal del estómago, por lo que su esposo la llevó a la guardia del hospital de Plottier, donde la atendió un médico que le diagnosticó una infección y le recetó antibióticos que ella finalmente no tomó por el dolor abdominal.

Ya de regreso en su casa, los síntomas persistían, e incluso aparecían otros. "A esa altura, mi mamá tenía vómitos, fiebre, estaba descompuesta y tenía ampollas necróticas en la mano picada", contó a LM Neuquén Cintia, la hija de la víctima.

Alicia reingresó al hospital local a las 6 de la mañana y estuvo allí hasta el mediodía, sin un diagnóstico certero, pese a la ecografía que le habían realizado. Ante esta situación, su familia decidió trasladarla al Policlínico Neuquén. Durante el traslado, el chofer de la ambulancia le comentó a Cintia sobre la posible picadura de araña.

En el policlínico le realizaron una tomografía, pero las imágenes tampoco fueron resolutivas, ya que no contaban con el líquido de contraste suficiente para la visualización. En este momento, Cintia decidió consultar a los médicos sobre una picadura.

Tras el comentario, los profesionales evaluaron nuevamente la herida y constataron que se trataba de la mordedura de un arácnido. A esa altura, el tiempo corría y el apremio era saber de qué tipo de araña se trataba, para dar con el antídoto.

Luego de unos cuarenta minutos, los médicos se acercaron con un formulario para llenar, para buscar el remedio en el hospital Castro Rendón. La familia, entonces, debió realizar un segundo viaje ya que la primera dosis no fue suficiente.

Finalmente, Alicia falleció el miércoles 6 a las 19 por simultáneas fallas en los órganos. "Ya no le funcionaban los riñones ni los intestinos; luego tuvo una falla cardíaca y otra respiratoria", se lamentó Cintia.

En el barrio, los vecinos aún no salen del asombro que les causó la noticia, e indicaron que es un hábito entre ellos fumigar porque no sólo suelen encontrarse con arácnidos sino también con roedores.

La casa de la víctima permanece con su exterior impecable en contraste con un extenso baldío lleno de malezas a unos 50 metros, en continuidad con la calle Quillén y Chile.

La hija de la víctima aseguró: "No me interesa hacer la denuncia, porque a mí mamá no me la van a devolver. Sí quiero que se capacite a los médicos ante estas situaciones".


En el hospital niegan que haya habido negligencia

Plottier
"Creo que no hubo negligencia (de parte de los médicos que la atendieron en el hospital) porque la historia clínica no revela ninguna posibilidad de sospecha. Se hizo todo lo posible", aseguró el doctor Rafael Palomino, a cargo de la dirección del Hospital de Plottier. Además, indicó que el cuadro de la paciente era complejo. "Era una mujer que tenía diabetes, obesidad mórbida, tenía síndrome de Cushing (derivado de un tratamiento prolongado de corticoides) y había tenido dos operaciones de apéndice y vesícula. El diagnóstico de una picadura de araña no se piensa en primera instancia, sino que puede ser un tercero o cuarto diagnóstico", explicó.

Dijo que la señora se acercó con su esposo y consultó en la guardia por una lesión en el brazo inflamado producto de un pinchazo de un rosal. Se le indicaron antibióticos que no los tomó y regresó la madrugada del 5 de enero con dolor abdominal, vómitos y diarrea. La dejaron en observación y se le hicieron análisis para laboratorio. Fue derivada fue sin diagnóstico certero a las 15 horas y recién cuando una de las hijas le manifestó la sospecha al médico de Plottier, se volvió a la clínica y lo comentó su colega.

"Lamentablemente terminó así. Es triste, de ahí la importancia de que ante la menor sospecha de haber sido picado se lo digan al médico porque el abanico de posibilidades para dar con el diagnóstico es muy grande", agregó el director.


Las fumigaciones, a pedido de gente pobre e instituciones

Plottier
Luis Callejas, gerente de Desarrollo Económico que tiene en su área a Medio Ambiente, señaló que desde el Municipio se llevan adelante tareas de fumigación a pedido de las instituciones públicas y las familias de escasos recursos.

Explicó que si bien la araña Loxosceles laeta es propia de Chile, se adapta a las zonas áridas como la de la región y junto con la denominada viuda negra son de las más peligrosas.

"No es para generar psicosis, están y van a seguir estando en nuestro hábitat. Lo que hay que hacer es hincapié en la prevención. Se debe fumigar al menos una vez al año y utilizar guantes para limpiar debajo de los muebles porque estas arañas son de esconderse en lugares de poca movilidad", sostuvo.

Dijo que en algunas regiones de países limítrofes se encontraron con un incremento de estos arácnidos, pero que en nuestro país todavía no se ha dado.

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