La gimnasia artística requiere fuerza, flexibilidad, técnica y gracia, entre algunas de sus exigencias, y Joaquín Velez además le sumó mucha disciplina y así pudo dejar de ser el niño entre los caballos de su papá en una chacra de Plottier, para convertirse en un representante de Neuquén en este deporte a nivel nacional, con participaciones en diferentes torneos, premios y medallas.
"Joaco", como le dicen los que lo conocen, se topó con la gimnasia artística de casualidad. Él iba a la Escuela 106 en el Oeste de Plottier, cuando en 2° grado conoció una compañera que practicaba este deporte y que le comentó a su mamá de sus habilidades. Es que ya a sus 8 años le salían muy bien las medias lunas y verticales que le pedía el profe de educación física.
Y fue en un acto que la mamá de su amiga lo vio y quedó maravillada con su facilidad en los movimientos y lo invitó a ir a Gymnastik, un gimnasio que dirigen Andrea Ledesma y Pablo Cañaz, quienes fueron los encargados de hacerle conocer lo que hoy es toda su vida.
"La gimnasia artística es toda mi vida, literalmente llevo entrenando hace más de 10 años y siento que ya no podría estar sin hacerlo. Todos los días me entrego para practicar para cada campeonato, para cada desafío y siempre quiero dar más de mí", contó emocionado a LMNeuquén, este joven deportista que acaba de cumplir 18 años.
El gimnasta iba a la escuela de 12 a 17 horas y cuando salía, el mismo transporte escolar que lo llevaba hasta su casa lo dejaba en el gimnasio para practicar y luego lo iba a buscar su mamá o su papá. "Cuando me iba a la escuela al mediodía me llevaba las cosas del gimnasio y me venia directo de la escuela. Ya después empecé a ir en bicicleta, siempre seguí practicando", recordó.
Compartir la niñez con la gimnasia artística de competición no es nada fácil, se requiere mucho esfuerzo personal para estar enfocado en el cuidado de su cuerpo, mantener la práctica para mejorar día día y dejar de lado muchas veces las amistades del colegio. Pero igualmente "Joaco" encontró a sus amigos en el gimnasio, con los demás deportistas compartió horas de entrenamiento, muchas alegrías y como en todos los deportes algunas tristezas cuando las cosas no salían como esperaban.
Cuando la niñez se fue convirtiendo en adolescencia fue más difícil para este deportista compatibilizar la gimnasia artística con el colegio. Empezó la secundaria en el CPEM 55 pero sus viajes al Centro Nacional De Alto Rendimiento Deportivo (CENARD) en Buenos Aires, y al interior de la provincia para asistir a los distintos torneos y competencias no lo dejaron terminarla.
Luego también tuvo la posibilidad de seguir estudiando de manera virtual pero tampoco logró concluir la secundaria aunque aún tiene muchas ganas de hacerlo y lo planifica para el año que viene para luego poder estudiar kinesiología.
Actualmente Joaquín entrena tres horas por día, de lunes a sábados. Su dieta es balanceada y nutritiva para tener fuerzas para sus desafíos. Y sus jornadas de deporte las comparte ayudando a su papá en su trabajo.
El papá de "Joaco" tuvo un accidente años atrás mientras amansaba un caballo y si bien no pudo retomar su trabajo, hoy se dedica a hacer pan y es su hijo el que sale todas las mañanas a repartirlo entre los negocios de Plottier que le encargan. Con su mamá y su hermana viven en una chacra.
"A mí me toca ayudarlo, hago el reparto a la mañana, así que a las 8.30 le entregamos el pan a todos los negocios y seguimos hasta la 12 del mediodía. Después como y a la tarde llego a Gymnastik para comenzar la jornada de entrenamiento", describió.
El esfuerzo de muchos años tuvo su respuesta cuando "Joaco" logró integrar la selección nacional de gimnasia artística en el 2016, y ahora al cumplir sus 18 su principal objetivo es hacerlo también pero en la categoría de mayores. "En la categoría de mayores hay muchos deportistas, está complicado pero la idea es meterse entre los mejores del equipo y así poder estar presente en todos los torneos importantes del equipo mayor", contó el joven.
Más varones
Si bien son muchas más las mujeres y niñas que practican esta disciplina, cada vez son más los varones que también se animan a ponerse una malla y mostrar sus destrezas. "Acá en Plottier hay muchos nenes y chicos que me vieron a mí, y a mis compañeros y se suman a entrenar. Es muy lindo recibir a esa gente y sus halagos", contó Joaco.
"A mí nunca me trataron mal o cargaron por practicar gimnasia artística, en vez del fútbol, por ejemplo. Es un deporte que lo puede hacer cualquiera y es muy lindo ver a personas haciendo esto, tiene un estilo muy elegante cuando las chicas se ponen sus mallas y rodetes en las competencias y nosotros también usamos mallas", describió.
Para Joaquín la posibilidad de llegar a los Juegos Olímpicos es su máximo sueño. "A los chicos que están con ganas de comenzar a practicar gimnasia artística les digo este es un mundo muy lindo, y que creo que lo más importante es hacer lo que te gusta, si te gusta algo tenés que ir y hacerlo y si tenés el apoyo de la familia mejor. Solo hace falta perseverancia, y muchas ganas de hacer lo que te gusta", concluyó.
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