La destacable intervención tuvo lugar este martes por la noche en la ciudad cordillerana de Villa La Angostura.
Sin saberlo y en plenas tareas de patrullaje preventivo, el personal policial de la Comisaría 28 de Villa La Angostura protagonizó una historia que marcará su trayectoria profesional para siempre. Es que este martes por la noche, mientras realizaban su habitual recorrido, con maniobras de RCP, los efectivos salvaron la vida de una beba de un año y tres meses que se encontraba sin signos respiratorios.
El hecho ocurrió ayer en inmediaciones del Boulevard Quetrihue y calle Catalanes, cuando los uniformados fueron alertados por un vecino sobre la drástica situación que atravesaba su hija. Rápidamente, ingresaron al domicilio y luego de evaluar el cuadro de emergencia, procedieron al traslado urgente de la menor hacia el hospital Dr. Oscar Arraiz.
Durante el recorrido, uno de los efectivos le practicó maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), logrando que la menor recuperara la respiración antes de arribar al nosocomio.
Una vez en el centro de salud, la niña quedó bajo atención médica especializada. Gracias al rápido accionar policial, la pequeña pudo ser estabilizada y salvó su vida.
No es el primer caso en la ciudad
La historia se suma a otro caso ocurrido en los últimos días en la localidad. Durante la madrugada del 13 de enero, en medio de un operativo preventivo de patrullaje, el oficial Horacio Zuñiga, el cabo Benjamín Paredes y el cabo Sergio Gil salvaron la vida de un bebé de un año y meses, que se encontraba en grave peligro tras una convulsión por fiebre.
El hecho ocurrió luego de las 0.45, cuando los uniformados fueron alertados por un hombre que pedía auxilio, señalando que su bebé se estaba ahogando. Ante la situación urgente, los uniformados se dirigieron a la vivienda.
Al ingresar al domicilio, encontraron a una mujer que estaba intentando salvar al niño a través de la maniobra de Heimlich. Sin embargo, el bebé no reaccionaba. Rápidamente, el cabo Paredes tomó al bebé en brazos y, tras evaluar su estado crítico, decidió subirlo al móvil y comenzar el traslado hacia el hospital local.
Durante el trayecto, Paredes le realizó maniobras de resucitación hasta que, afortunadamente, el bebé comenzó a emitir un fuerte llanto. Al llegar a la guardia del nosocomio, el niño fue atendido de inmediato por el personal de salud.
El médico informó luego que el niño se encontraba fuera de peligro y que había sufrido una convulsión debido a fiebre alta. Además, los padres del niño fueron trasladados al hospital por los vecinos y pudieron reunirse con su pequeño hijo.
Afortunadamente, la rápida intervención del personal policial en ambos casos permitió que hoy el final de la historia sea feliz. Desde la Policía del Neuquén destacaron que el accionar de los uniformados fue crucial para salvar la vida de los bebés. Además, resaltaron la importancia del patrullaje preventivo y la capacitación en primeros auxilios para los efectivos.
Te puede interesar...












Dejá tu comentario