El emprendimiento que busca romper los moldes de la moda con accesorios para todos los cuerpos
Hace casi nueve años, Cato creó "En Resistencias" para que las medidas no sean un límite a la hora de elegir collares, aros y otros accesorios.
La moda no siempre ofrece las mismas posibilidades para todos los cuerpos. Para quienes quedan fuera de los modelos que impone la industria, vestirse puede convertirse en una búsqueda constante. Con los accesorios sucede algo parecido: encontrar una pieza que represente la propia identidad no siempre es sencillo. Para esa dificultad, Cato creó una alternativa.
Cato tiene 44 años, nació en Buenos Aires pero hace casi 13 años, junto a su pareja, dejaron atrás el trajín cotidiano para instalarse en Balsa Las Perlas. La tranquilidad del río y un ritmo de vida diferente los convencieron de que era el lugar ideal para su familia. Pero, como sucede con muchas personas que buscan construir una nueva vida en otro lugar, también tuvo que encontrar la manera de generar ingresos y compatibilizar el trabajo con la crianza.
"Quería hacer algo que no fuera un trabajo formal", recordó. En ese momento, tenía una hija de cuatro años y otro hijo en camino, por lo que necesitaba una actividad que le permitiera pasar el mayor tiempo posible en su casa.
Así comenzó a probar distintas alternativas hasta que encontró en los accesorios una posibilidad que conectaba con sus propios gustos y con una dificultad que conocía desde hacía años.
Un accesorio que se adapta a cada cuerpo
"Yo soy una persona gorda, lo fui toda mi vida. Y siempre me gustaban los accesorios, sobre todo los choker de cuero y ese tipo de cosas. Creciendo en las 90 te imaginarás que eso no no era lo que abundaba", explica. Muchas veces, la alternativa era fabricarlos por cuenta propia o resignarse a no usarlos.
Cuando empezó a explorar cómo podía producir sus propias piezas para vender, esa experiencia se convirtió en una premisa. Quería hacer collares que pudiera usar pero que también estuvieran pensados para otras corporalidades, con tamaños amplios y sistemas de regulación que permitieran ajustarlos sin que perdieran su forma.
"No hago nada que no pueda usar yo", garantiza.
La decisión también surgió de comprobar las limitaciones de los productos que encontraba en el mercado. Al comenzar a experimentar con los materiales, compró cintas con broches y cadenas para intentar armar sus primeros accesorios.
Entonces, buscó un modelo industrial de collar para tomar el molde y se encontró con esa realidad que había experimentado siempre: mientras su cuello medía alrededor de 40 centímetros, las cintas tenían apenas 25.
"Me dije: 'Bueno, esto es ridículo. Yo no puedo usar esto, no puedo copiar algo que claramente yo no puedo usar'", recordó.
La experiencia terminó de definir el camino de "En Resistencias". El emprendimiento está próximo a cumplir nueve años, un recorrido en el que Cato amplió su propuesta y sumó nuevas piezas sin perder de vista la premisa con la que comenzó.
Un proyecto atravesado por sus convicciones
La propuesta va más allá de la venta de accesorios y está atravesada por sus convicciones, entre ellas, el activismo gordo y su pertenencia al colectivo LGBT+. A medida que se fue acercando a esos espacios, encontró nuevas herramientas para pensar su emprendimiento y darle un sentido que también reflejara su propia identidad.
"Como varón trans, mi prioridad es empezar a representar también a mi colectivo", explicó.
La decisión también estuvo vinculada con las dificultades que enfrentan las personas trans para acceder a empleos formales. En ese contexto, buscó construir una alternativa laboral que le permitiera organizar sus propios tiempos, acompañar la crianza y trabajar de acuerdo con sus principios éticos.
Elegir lo que gusta, sin tener que resignarse
Muchas personas, especialmente aquellas que durante años se acostumbraron a que la ropa no les quedara como esperaban, directamente dan por hecho que tampoco podrán usar determinados complementos.
Cato observa esa reacción cuando participa de las ferias. Algunas personas se acercan a mirar un choker, pero enseguida dudan de si les entrará. Otras optan por una cadena más larga o un accesorio más suelto, no necesariamente porque sea lo que más les gusta, sino porque creen que será más fácil de usar.
Frente a esa situación, su propuesta parte de una idea sencilla: cada persona tiene derecho a elegir qué quiere ponerse, y no debería tener que limitar sus gustos a lo que encuentra disponible.
"El accesorio es parte de tu deseo, entonces tu deseo lo vamos a hacer real", sostuvo.
Por eso, además de fabricar collares con medidas amplias, busca resolver los ajustes que puedan necesitar sus clientes. Si una pieza requiere un extensor o una modificación, intenta hacerla en el momento para que la persona pueda llevársela ese mismo día.
Para Cato, esa posibilidad también tiene un significado que va más allá de la compra. Poder elegir un accesorio por gusto, por identidad o simplemente porque llama la atención, sin tener que preguntarse primero si será posible usarlo, forma parte de una experiencia que muchas personas no siempre pueden dar por sentada.
Collares, aros y anillos para distintas corporalidades
Aunque los chokers fueron el punto de partida, la propuesta de "En Resistencias" se amplió con el tiempo. Actualmente, Cato también fabrica aros y encontró la manera de incorporar anillos con bases regulables, una alternativa que permite que puedan adaptarse a distintos tamaños de dedos.
En este caso, también tuvo en cuenta los materiales. Como tiene alergia a algunos metales presentes en los accesorios de fantasía, buscó opciones de acero para las piezas que están en contacto directo con la piel.
La exploración de materiales y técnicas forma parte de un proceso de aprendizaje que fue construyendo sobre la marcha. Cato es profesor de Plástica, aunque ejerció poco tiempo y nunca sintió que la docencia fuera su lugar. El conocimiento artístico, sin embargo, le dio herramientas para experimentar con formas, colores y composiciones.
La fabricación de accesorios la aprendió de manera autodidacta, a través de tutoriales, pruebas y conversaciones con otros artesanos. Desarmar una pieza para entender cómo estaba hecha, volver a armarla y ensayar otras posibilidades fueron parte de ese recorrido.
"Es preguntarnos entre compas: 'Che, ¿Esto cómo lo resolviste?'. A mí me gusta eso de resolver, de ver si se puede hacer de otra manera", contó.
Ese intercambio también le permitió avanzar cuando todavía no tenía acceso a talleres o cursos específicos. Con el paso de los años, fue incorporando técnicas y materiales para ampliar las posibilidades de su producción.
De feria en feria, con una propuesta propia
Aunque también cuenta con venta online, Cato reconoce que prefiere el contacto directo con el público y el movimiento que ofrecen las ferias. Allí puede mostrar sus productos, conversar con quienes se acercan y resolver en el momento los ajustes que necesiten.
Participa habitualmente de las ferias de las diagonales: Neuquén Emprende los sábados y Paseo de Diseño los domingos. También forma parte de eventos más grandes, como Kabuki, Animacom y otros encuentros vinculados con la producción artesanal y el diseño independiente.
Para él, esos espacios no son solamente una vidriera para vender. También permiten intercambiar experiencias, compartir conocimientos y encontrar nuevas formas de resolver los desafíos cotidianos del trabajo artesanal.
La producción artística, además, volvió a ocupar un lugar importante en su vida. Después de mucho tiempo sin dedicarse al grabado, una de las disciplinas que más le gustan, comenzó a retomar esa actividad e incluso a dar talleres.
También acompaña el interés de su hija por el dibujo y las posibilidades de desarrollarse en el mundo del arte. Para Cato, es importante cuestionar la idea de que no se puede vivir de una actividad artística y reconocer el valor de las distintas formas de expresión.
"Creo que pasa ya a ser una necesidad humana", dijo sobre el arte en un mundo atravesado por las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial.
En su propio recorrido, la producción artesanal se convirtió en una manera de reunir el trabajo, la creatividad y una mirada sobre la diversidad. Cada pieza de "En Resistencias" parte de una experiencia personal, pero busca responder a una necesidad que comparten muchas otras personas.
La premisa sigue siendo la misma que tuvo cuando comenzó a fabricar sus primeros collares: que el tamaño o la forma de un cuerpo no determinen qué puede usar. Que cada persona pueda elegir un accesorio porque le gusta, porque se identifica con él o porque simplemente quiere llevarlo puesto, sin tener que conformarse con lo que hay.
Te puede interesar...
Leé más
Javier Milei en Neuquén: comparó su gestión con "la casa sobre la roca" y apuntó al populismo
Noticias relacionadas
















