Semanas atrás anticipábamos en esta misma columna que los operadores del sistema financiero ya le había puesto fecha al dólar de 500 pesos. No era algo complicado de proyectar teniendo en cuenta el contexto que venía atravesando el mercado cambiario. La divisa informal se mostraba rezagada en términos reales y no pocos fueron los que se vieron tentados en todo este último tiempo a las tasas de interés que otorgaban los plazos fijos.
Los acontecimientos se adelantaron bruscamente, y muchos ahorristas entraron en pánico. No es para menos, el dólar creció un 25% en tan solo 15 días; muy lejos del 6,6% que otorga un plazo fijo tradicional a 30 días.
Qué conviene hacer hoy en este complejo contexto que vive el país.
La mayor parte de los economistas aseguran que el mejor refugio, frente a esta inestabilidad política y económica, es el dólar o acciones que coticen por fuera de la moneda local. En definitiva, alejarse de los pesos en la medida que se pueda.
Algunos inversores se preguntan ¿Quién esta dispuesto a pagar un dólar a cerca de 500 pesos? El valor parece caro hoy, pero seguramente será barato mañana.
Este argumento se sostiene al comparar la evolución que tuvo la divisa paralela desde la llegada del ministro Sergio Massa -como punto de partida aleatoria- con la tasa de referencia que refleja el crecimiento que tuvo el índice de precios (IPC).
En este gráfico claramente se observa que el dólar marginal “no está caro”. Si hubiese seguido la evolución de precios de la economía, el billete norteamericano debería estar, al cierre de abril, en 495 pesos: justo el valor actual de su cotización.
Pero, el efecto psicológico de perforar la barrera de los 500 pesos es un dato político clave hoy para el Gobierno, de ahí que apura la intervención para volver a colocarlo en la franja de los 450 pesos por unidad. ¿Podrá lograr este objetivo? En este punto hay que señalar que el poder de fuego del Banco Central (BCRA) es bajo, teniendo en cuenta las pocas reservas que tiene disponibles.
La mayor parte de los operadores aseguran que la intervención puede llegar a hacer bajar el dólar marginal en los próximos días, pero con la inercia inflacionaria y sin divisas en las reservas, la medida puede llegar a funcionar solo en el corto plazo; unos días o en el mejor de los casos un par de semanas, si no hay cambios importantes en el escenario macroeconómico del país. ¿Y después? La divisa volvería a reajustarse como cualquier otro producto en el mercado: en línea con la inflación.
Dólares baratos
Pero el ahorrista hoy puede adquirir el dólar mucho más barato que los cerca de 500 pesos que se tranzó hasta ayer martes por la tarde en las plazas marginales.
Los dólares financieros (Contado con Liquidación y Bolsa) cerraron ayer en torno a los 460 pesos, un valor bastante alejado de los 495 que terminó el dólar paralelo en la plaza.
El dólar Mercado Electrónico de Pagos (MEP), también conocido como “dólar bolsa”, es una de las formas de comprar la divisa estadounidense de forma legal. Es un tipo de cambio que se opera en el mercado de capitales.
Consiste en la compra de un bono en pesos y, tras adquirirlo, su venta en dólares. De esta manera, el tipo de cambio se calcula a partir de la división entre el precio en pesos y la cotización en dólares.
A su vez, los intermediarios financieros mediante los cuales se compra el dólar MEP cobran una pequeña comisión de entre el uno y el dos por ciento total entre la compra y la venta de los activos. Los títulos más elegidos para hacerlo son el AL30 y el GD30, por su liquidez en el mercado y no hay límite de compras. El dato clave es que los pesos que se ingresan al sistema deben estar en blanco y los dólares adquiridos quedan disponibles en una caja de ahorro en esa misma moneda.
El ahorrista deberá tomar la decisión, una vez finalizada esa operación, de que hacer con esas divisas: o las deja en el sistema, o se las lleva para colocarlas debajo del colchón.
Te puede interesar...









