Momentos de mucho dramatismo y temor se vivieron este martes en la Ciudad Judicial de Neuquén cuando una mujer, totalmente desenfocada, agredió a una de las trabajadoras que la atendió en la mesa de entrada de una defensoría civil. La agresora iba con su pequeña hija, y en su grado de alteración, intentó ahorcarla.
"Tira el cuerpo para adelante y literalmente la quiere sacar del cuello por la ventana. La compañera, cuando logra entender la situación y ver la cara de la chica desenfocada, se resguarda. Fue una situación muy compleja. Intervino la ambulancia, pero con la nueva ley de Salud Mental, la mujer se negó a ser trasladada hasta un centro médico. La chica quedó a resguardo de la Policía en una garita de seguridad, y la menor a resguardo de las trabajadoras", explicó la subsecretaria general del gremio Sejun, Micaela Guzmán Doblas, en diálogo con LMNeuquén.
El hecho provocó mucha preocupación y malestar. Tanto es así que el sindicato dispuso para este miércoles a las 8 una asamblea general con quite de colaboración en todas las oficinas del Ministerio Público de la Defensa.
Desde Sejun le exigieron a la defensora general Vanina Merlo que aplique medidas de seguridad de forma urgente en las dependencias a su cargo; haciéndola responsable por cualquier hecho que vuelva a ocurrir.
"Hay que buscar la forma de disuadir, entendiendo que la sociedad está convulsionada y más en un contexto económico como el que estamos viviendo", indicó Guzmán Doblas.
Tomaron conocimiento del hecho cuando la trabajadora agredida pidió retirarse porque le faltaba muy poco para cumplir con su jornada laboral. En ese momento, Merlo no estaba presente en la Defensoría General, y el personal tampoco estaba muy al tanto de lo ocurrido.
"La usuaria llegó bastante exacerbada a la mesa de entradas, y en su grado de alteración intentó ahorcar a la compañera judicial". Micaela Guzmán Doblas, subsecretaria general del gremio Sejun.
El gremio pidió medidas de protección para el personal, por cuanto el caso no es un hecho aislado. Suele pasar que las personas llegan a las defensorías exaltadas y desesperadas. Muchas veces ni siquiera saben el porqué las citan, y al desconocer el o los motivos, piensan lo peor y reaccionan de muy mala manera. Ni hablar si estas personas tienen consumos problemáticos y frecuentan las defensorías civiles.
"Lamentablemente no hay presencia policial. De hecho, en la Ciudad Judicial la seguridad la garantiza el servicio penitenciario que no porta armas y está limitado en su accionar", advirtió la referente de Sejun.
Algo parecido ocurrió el año pasado en una situación de amenaza con arma blanca, en Cutral Co; y está pasando en Villa La Angostura, donde desde hace dos meses que las oficinas no tienen cobertura porque son muy pocos los policías en la localidad y se ocupan de otras tareas. "Muchas veces tienen que salir las propias compañeras a separar a la víctima y al agresor cuando se cruzan en la vereda", contó Guzmán Doblas.
¿Qué pasa con el protocolo de seguridad?
Desde Sejun denunciaron que el protocolo de seguridad no existe, en tanto las compañeras que hacen atención al público ni siquiera pueden avisar de una situación de violencia. Están aisladas, no hay botones de alarma y solo pueden llamar a la ambulancia. Solo la Defensoría General puede convocar a la Policía. Es decir, se hace lo que se puede a medida que pasan las cosas", indicó la referente de Sejun.
La situación es por demás preocupante ya que el gremio advirtió que los detectores de metales no funcionan. "Están puesto de adorno. Creo que hasta desenchufados. Ni hay cacheo. Entonces, Si esta persona ingresaba armada capaz que no estamos contando esta historia. Puede ser un cuchillo, un cutter, una lapicera...cualquier cosa", comentó la subsecretaria del gremio.
Reclamaron así políticas de seguridad, especialmente para el personal que tiene que atender al público.
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