Personal de la Provincia en coordinación con la Policía corroboró que la carne estaba siendo transportada sin cumplir la normativa sanitaria.
Personal de la Provincia, en coordinación con la Policía incautó 890 kilos de carne que estaba siendo transportada sin la habilitación necesaria. Ocurrió en la Ruta Nacional 22, entre Arroyito y Senillosa.
El procedimiento fue realizado puntualmente en el Puesto N° 2 Destacamento Báscula de Senillosa, sobre la Ruta 22. La casi tonelada de carne vacuna era transportada sin cumplir con las condiciones exigidas por la normativa sanitaria, como la documentación correspondiente y la habilitación para el transporte de sustancias alimenticias, según informó el Gobierno Provincial por vías de comunicación oficiales.
El operativo se desarrolló en conjunto entre el Control de Ingreso Provincial de Productos Alimenticios (Cippa), la División Tránsito Rural y la Policía Turística de Plottier–Senillosa. Además, se detectó que el vehículo carecía de equipo de refrigeración, por lo que no reunía las condiciones necesarias para la correcta conservación y traslado de productos refrigerados.
Luego del procedimiento, la mercadería quedó intervenida en cámaras de frío del Cippa para su resguardo y control. El operativo culminó con el traslado del vehículo y la carga a la sede central del organismo, en la ciudad de Neuquén, escoltados por efectivos policiales.
“Cada operativo es clave para garantizar que los alimentos que circulan por la provincia sean seguros para la población. Este decomiso se suma a las acciones que venimos realizando con el compromiso de preservar la salud pública”, destacó el gerente general del Cippa, Andrés Piotti López.
Desde el organismo recordaron que la fiscalización permanente en rutas y puntos estratégicos de la provincia tiene como objetivo proteger la salud de la población y garantizar el cumplimiento de las normativas vigentes en materia de inocuidad alimentaria.
Vecinos alertan sobre irregularidades: clausuran negocio en Cipolletti con 900 kilos de carne en mal estado
Semanas atrás, una denuncia a la central de Atención al Ciudadano (147) derivó en un operativo especial en una carnicería de Cipolletti, allí la Secretaría de Fiscalización procedió a la clausura preventiva de un local comercial ubicado en la intersección de calle Arenales y Miguel Muñoz. Allí se alertó sobre irregularidades en el establecimiento. Además de la clausura, se aplicó una multa económica que supera los $4 millones.
Durante la inspección, llevada a cabo por el Departamento de Calidad Alimentaria, Comercio y Abasto, se detectaron serias fallas en las condiciones del local, que operaba como despensa, carnicería y fiambrería.
Uno de los hallazgos más preocupantes fue la existencia de una sala de elaboración de productos chacinados ubicada en la planta alta del establecimiento, la cual no estaba habilitada ni cumplía con las normas básicas de higiene exigidas por la legislación local. Esta sala, que operaba sin los controles necesarios, comprometía aún más las condiciones de seguridad alimentaria.
Diego Zuñiga, secretario de Fiscalización, detalló que la inspección fue integral y tuvo en cuenta varios aspectos relacionados con la seguridad de los productos alimenticios. “El local fue revisado en su totalidad y se hallaron productos cárnicos en malas condiciones, además de una sala de chacinados no habilitada. Como resultado, se decomisaron casi una tonelada de carne y se procedió a la clausura preventiva. A través del Juzgado Municipal de Faltas, se aplicó una multa que asciende a más de 4 millones de pesos”, explicó Zuñiga.
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