El epicentro del movimiento se localizó a 37 kilómetros de la ciudad petrolera del norte neuquino. La hipótesis del origen.
El Observatorio de Sismicidad Inducida informó sobre la ocurrencia de un nuevo sismo con el epicentro localizado a 37 kilómetros al oeste de Rincón de los Sauces. El evento ocurrió a la 01:30 del domingo 9 de junio de 2024 y fue calculado y registrado por el organismo nacional de sismología INPRES.
El evento ocurrido en el entorno de Rincón tuvo una magnitud 2,9 ml (Richter) y una profundidad de 8 kilómetros, informó el Observatorio de Sismicidad.
En lo que va del año se registraron 30 sismos, precisó el organismo independiente que se dedica a estudiar los movimientos de la tierra y las relaciones con el fracking que permite extraer los hidrocarburos adheridos a la roca en la formación Vaca Muerta.
El Observatorio de Sismicidad ordenó los temblores registrados en Neuquén este año en dos grupos, según las características sísmicas del entorno a su localización.
Sismos naturales y antinaturales
Diez eventos tuvieron el epicentro en zonas con propensión natural a los sismos, mientras los otros 20 temblores tuvieron epicentro en lugares insospechados de traer potencial sísmico en su naturaleza.
Para el Observatorio de Sismicidad, todos los movimientos de la tierra que ocurren en la provincia fuera de la zona sísmica natural se originan por la "extracción de hidrocarburos por la técnica del fracturamiento hidráulico".
El centro de investigaciones que surgió cuando crecía la preocupación en las inmediaciones de los yacimientos pone énfasis en el estudio de los temblores antinaturales, como considera a los que ocurren fuera de las zonas naturalmente propensas.
"Un sismo asociado a la inducción por el fracking puede efectivizarse aún meses después de finalizadas las operaciones de fractura. También puede ser producto de la inyección de aguas residuales en los pozos sumideros de la cuenca", insistió el observatorio.
La sismicidad inducida en Vaca Muerta
El Observatorio de Sismicidad consideró que "está demostrado que la actividad petrolera puede desencadenar sismos" y afirmó sin margen para las dudas que "esto ocurre en Argentina". Más precisamente, los temblores generados por una actividad humana en zonas naturalmente ajenas a la sismicidad en Argentina se centran "especialmente en la cuenca que conocemos con el popular nombre de Vaca Muerta" y están "relacionados a la práctica de la fracturación hidráulica o fracking".
El observatorio presentó un mapa con la localización de 324 sismos con epicentros en la provincia, corroborados por fuentes diversas, principalmente el Instituto Nacional de Prevención Sísmica y la Red Geocientífica, de Chile. En el caso de las detecciones del INPRES están incluidas las que informa el organismo estatal en su web y las que guarda en sus archivos sin difundir porque tienen magnitud menor a los 2.5.
El mapa del observatorio también precisa la posición de los pozos de hidrocarburos que han practicado más de 10 etapas de fractura hidráulica, en base a información de la Secretaría de Energía de la Nación.
"Aun considerando las imprecisiones de las mediciones debidas al déficit de instrumental de medición en la zona (falta de sismógrafos), la profundidad media de los sismos potencialmente inducidos es de 6 kilómetros, cuando la profundidad media de fracturación de los pozos de fracking es de 3,3 kilómetros. El primer sismo registrado de este tipo es de 2015 (periodo inicial de la industria del fracking en la zona), el segundo movimiento data de finales de 2018 (inicio del periodo intensivo del fracking)", precisó el laboratorio.
Concluyó que la profundidad media de los sismos de la cordillera neuquina, que tiene potencial sísmico natural, es de 96 kilómetros. El primer sismo registrado de este tipo es de 2004, sostuvo.
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