Después de siete años de reclamos, los bodegueros de Sussex, en Gran Bretaña, ya festejan. En junio, se aprobó la declaración de los vinos de esa región inglesa como Protected Designation of Origin (PDO), lo que consolida a la producción de la zona dentro del espectro vitivinícola europeo e irradia un haz de esperanza para los bodegueros patagónicos, quienes llevan adelante un pedido similar para que sólo los vinos producidos en el sur de la Argentina puedan usar la marca Patagonia como un sello de origen.
"El nombre Sussex para un vino está protegido ahora contra el mal uso y la imitación, y cualquier vino etiquetado como Sussex PDO tiene que ser analizado y pasar un prueba", explica un artículo del Financial Times, que demuestra cómo este logro, alcanzado tras un arduo conflicto, fomenta también la inversión de nuevos capitalistas que apuestan por los viñedos en tierras inglesas.
Aunque Gran Bretaña era sólo conocida por la producción de vinos espumantes, que copiaban la receta del champagne, con las nuevas inversiones es posible que se planten más viñas, que se creen nuevas bodegas y que se incentive la producción de vinos suaves y tintos que excedan la tradición orientada hacia los espumantes. Sin embargo, la noticia del PDO no fue bien recibida por los bodegueros ingleses fuera de Sussex, que argumentan que la falta de especificidad sobre la localización geográfica permite que se incluyan otros terruños menos aptos para la producción de la vid.
De este lado del océano, la puja por conseguir un sello de origen de Patagonia tampoco está carente de conflictos. En el plano nacional ya hubo avances. La Indicación Geográfica Patagonia es reconocida desde 2002 y fue ratificada en 2014, cuando un fallo federal sostuvo que no podía ser usada como marca comercial. Sin embargo, hay bodegueros de otros países que comenzaron a usar la marca porque no están alcanzados por esta reglamentación.
“Hace tiempo que estamos trabajando incansablemente para impedir que diversas empresas, entre las que se encuentran dos grandes compañías de Chile y Estados Unidos, puedan registrar y utilizar la marca Patagonia en vinos en distintos mercados apropiándose del esfuerzo desarrollado por los productores de la región”, declaró en marzo Rubén Patriti, presidente de la cámara de Bodegas Exportadoras de la Patagonia.
Aunque los bodegueros ingleses que se oponen a la medida consideraron que esta declaración parece implicar que los vinos de Sussex son superiores a los del resto de las viñas inglesas, se explicó que el objetivo del PDO es reconocer la calidad del vino y el profesionalismo de los productores, algo que se pretende hacer con el sello Patagonia, para que los consumidores sepan que, al elegir esas etiquetas, eligen también las características del suelo y el clima patagónico que le dan un carácter único a sus uvas.
En esta región inglesa esperan que esta nueva denominación le dé a los productores la garantía de que su reputación será protegida en el futuro, lo que permite también que más inversores apuesten a la región para crear nuevas bodegas, para desarrollar la formación de nuevos enólogos y para crear nuevos puestos de trabajo. Del mismo modo, se espera que el sello de la marca Patagonia y su exclusividad potencien el desarrollo de los vinos de Neuquén y otras provincias vecinas, con más bodegas, más producción, y más trabajo.
¿Por qué es importante el PDO? Para los productores de vino, tener una marca Patagonia permitiría que todas las bodegas que producen en la región pueden usar ese sello en lugar de que el uso sea exclusivo para una marca comercial. Ya se dieron batallas similares en otras regiones, como el cruce entre La Rioja española y La Rioja argentina, lo que derivó en denominaciones de origen para ambos.
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