Un terrible caso de violencia de género: "No quería exponerme, pero ahora todo Cipolletti va a saber cuál es mi situación"
Como último recurso, y buscando una rápida respuesta del sistema judicial, una vecina de Cipolletti decidió hacer pública su dura historia.
A lo largo y ancho del país existen numerosos casos de violencia de género, en los que tanto una mujer como sus hijos están en peligro; pero aun así, la Justicia poco puede hacer por ellas, dejándolas encerradas en un sistema en el que muchas se cansan de tocar puertas.
Tal es el caso de Laura, una mujer de Cipolletti, quien tras separarse de su pareja -de apellido Obreque- en el 2014, quedó inmersa en verdadero infierno durante casi 10 años. Es así que ahora, y argumentando que la “Justicia me dio la espalda” decidió hacer pública su historia en LM Cipolletti, como último recurso, para ser escuchada de una vez por todas.
“Siento que ahora estoy haciendo lo que me dijo la doctora (Rocío Guiñazú) y la jueza (Marissa) Palacios hace algunos años, de ponerme “el cartel”. Ahora todo Cipolletti va a saber cuál es mi situación. No era la idea tener que exponer a mis hijos y todo lo que pasamos, porque siempre pensamos que la Justicia iba a responder, pero ahora temo por la vida de mi hijo, por lo que es necesario que este preso”, contó con total angustia la mujer, para luego hacer un repaso de su vida, y explayarse completamente respecto de su preocupación.
Laura cuenta con una importante cantidad de documentos para respaldar su relato, entre los que aparecen denuncias en juzgados penales y de Familia, fallos de juicios ganados, notificaciones de las prohibiciones de acercamiento; y hasta informes escolares y clínicos respecto del desempeño y salud de sus niños.
Allá por el 2014, y con dos hijos en común (para ese momento tenía otros cuatro hijos con otra pareja), Laura decidió separarse de Obreque, tras haber sufrido durante poco más de seis años violencia física, psicológica y económica.
Para graficar la pesadilla que atravesaba esos días, ella confiesa que su ex pareja es adicto a las drogas y el alcohol, y habiendo consumido, en diferentes oportunidades, la golpeó -fracturando su tabique, el maxilar e incluso “bajándome piezas dentales”-, pero también llegó a dejarla encerrada en una habitación con sus hijos, sin agua ni comida; como así también a echarla de la casa que compartían, por lo que muchas noches las pasó en alguna plaza de la ciudad junto a sus niños.
Según relata la mujer, el día que decidió separarse fue a denunciar a la comisaria con su madre, y mientras le contaba al oficial que redactaba el documento oficial, su progenitora no pudo evitar sorprenderse, ya que no tenía idea de nada de lo que pasaba. “Recuerdo que mi mamá miraba sorprendida y el mismo policía le preguntó a ella si realmente no tenía idea de lo que yo estaba viviendo. La verdad es que yo jamás le había contado nada”.
Desde ese momento, ella buscó rearmar su vida, y en poco tiempo consiguió un nuevo lugar para vivir, como así también un trabajo y un acuerdo para la tenencia de los menores, pero la paz duró poco.
“Al poco tiempo empiezan las amenazas constantes (principalmente por mensaje de texto, las cuales no se han detenido hasta la actualidad), de que me iba a matar, por lo cual lo denunció nuevamente. En el medio de todo esto, una noche, mientras estaban bajo el cuidado de él, los nenes -el mayor de ellos no tenía más de 8 años, quien estaba junto a su hermana de unos 3 años-, caminaron desde su casa a la mía, habiendo entre ambas casas una distancia considerable. Después de ese hecho es que yo reclamo la tenencia absoluta de mis hijos”, expresó Laura.
Ya con su ex pareja con órdenes perimetrales para que él no se acerque a ella, la mujer descubrió que Obreque había actuado contra la integridad física de sus hijos; lo que fue el inicio de un nuevo proceso, esta vez penal, como así también el de tratamientos psicológicos.
Con este contexto, la agresividad por parte del hombre nunca bajo de nivel, y él continuó hostigando a Laura y sus hijos (al punto de llegar a hacer perder el trabajo que tenía en una panadería), y todo empeoró cuando ella volvió a ponerse en pareja con su actual esposo, al punto que enviarle una amenaza directa en medio de la calle, asegurándole que la iba a matar.
Amenazas
“Jamás nos dejó en paz e incluso, cuando yo ya había rearmado mi familia, me amenazó haciendo una seña en el cuello, diciéndome que me iba a matar. Recuerdo que ese día yo estaba en el auto con mi marido, y él se puso cerca nuestro con una moto, nos hizo la seña y nos mostró una faca. En otra oportunidad, también nos tajeó las ruedas del auto”.
Pese a esto, Laura aseguró que todo se calmó durante la pandemia, pero volvieron a ser amenazados en los últimos días, luego que su hijo mayor retomara el reclamo de cuota alimentaria que su madre ya había dejado en el olvido. “Desistí de reclamarle que pague la cuota por lo cual dejé todo ahí. Él jamás se presentó a ninguna audiencia y cuando lo iban a notificar a la casa, nunca lo encontraron. Nunca me pasó un peso, ni él ni su familia, que siempre lo apaña, y mantuve a mis hijos yo sola, trabajando, sin ningún subsidio, porque tampoco nos dieron eso. Pero ahora, mi hijo mayor volvió a retomar el reclamo por alimentos, y parece que eso lo afectó, porque el sábado pasado -por la noche- intentó atropellar a su propio hijo con su moto, en Miguel Muñoz y Lavalle. Para cuando mi hijo se dio cuenta y se levantó, él se escapó”.
Como si fuera poco, dijo que teme muchísimo por la vida de su hijo, ya que entre la casa de Obreque y la de ellos solo los separa una cuadra. “A mí la Justicia me dio la espalda, pero que no haga lo mismo con mis hijos. La realidad es que yo me equivoqué de ponerme en pareja con un ‘fisura’, pero ya salí de ahí. Durante mucho tiempo me victimicé, pero ahora ya no, porque no ayudó a nadie así", relató.
"Ojalá esto sirve para que muchas pibas. Que, si les levantan la mano, se vayan. Yo decidí vivir y salir de esa vida de mierda que tenía. Me fue muy doloroso reconstruir todo, pero necesito que la Justicia responda, y esa respuesta sería que esté preso. Yo no quiero responder, porque si lo hago, me quedó sin ver a mis hijos y mis nietos”, manifestó, reclamando al sistema judicial una respuesta, y aclaró que causa hoy la tiene el juez Jorge Benatti y su defensora oficial es Angela Hernández.
En ese punto, la mujer insiste en la gran cantidad de causas abiertas en su contra, es necesario que se unifiquen y así se pida por una vez por todas su detención y se efectúe su procesamiento. “En un momento hubo un pedido para que se lo detenga, pero no pudieron dar con él. Y la realidad es que a nosotros lo único que nos da seguridad es que esté preso y no nos moleste nunca más. Porque jamás le intentó rehabilitarse, nunca fue a ninguna citación de la Justicia, y para colmo la policía lo conoce por ser un delincuente. Como puede ser que no esté preso”.
Vínculo roto
En tanto, Laura aseguró que los dos hijos en común que tiene con Obreque están realizando el trámite para suprimir el apellido paterno de su DNI, y luego sumar el de la actual pareja de ella, a través de una adopción.
“La verdad es que no hay vínculo, ni siquiera con la familia de él (que incluso habrían sido testigo de muchas de las golpizas de él hacia Laura). Jamás se molestaron en saber cómo estaban. Con esta situación, fueron los chicos los que pidieron iniciar ese trámite, porque no quieren llevar el apellido de su progenitor. Ahora la Justicia ya le dio el aval a mi hija y resta el de mi hijo que, por ser mayor, requiere de una serie más de análisis en los sistemas del Estado”, resumió la mujer, sintiendo que por fin están recibiendo una buena por parte del sistema judicial.
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