Ola de robos desvela a los vecinos de la meseta

Presos del miedo, no pueden dormir tranquilos ni dejar sus casas.

Carolina Diocare
policiales@lmneuquen.com.ar

Neuquén
"Si te dormís, te roban". "Si dejás la casa sola, te roban". "Si estás adentro, te disparan y te roban". Con esas preocupaciones viven y sueñan los vecinos de Colonia Nueva Esperanza. Desde el año pasado reclaman más móviles y un destacamento, pero a pesar de las promesas nada se cumple. En sólo dos días llevan cinco robos. Y siguen contando.

El lunes pasado las familias e instituciones del barrio se reunieron con el Ministerio de Seguridad y la Policía para plantear un nuevo reclamo por la desesperante situación de inseguridad en la que viven. Les prometieron dos móviles, dos motos y cuatro efectivos de forma inmediata.

Inmersos en una ola de robos, hasta ayer los vecinos manifestaron que continúan con un móvil para toda la meseta.

"Tenemos miedo de salir a trabajar. No sabemos si cuando volvemos nos desvalijaron la casa", sentenció Alejandro Benítez, a cargo de la Comisión Vecinal, quién explicó que los delincuentes se amparan en la oscuridad, por la falta de luminarias, otro de los problemas que atraviesa la zona.

En 48 horas los ladrones ingresaron a una carpintería, una herrería, al tráiler de la de la Asociación de Fomento y dos casas.

En el primer caso, taparon las cámaras de vigilancia y se llevaron herramientas y una camioneta. No contentos con el botín, los ladrones se pasaron a la herrería que está al lado y se llevaron todo.

Durante la madrugada de ayer, robaron un tráiler de la sede de la Asociación y se hicieron de una bicicleta, un bolso, una garrafa y herramientas. Mientras que una vecina fue sorprendida en su casa por dos delincuentes cuando salió de bañarse.

En ese momento, su bebé estaba en el comedor y gracias a los gritos de auxilio de la madre, los ladrones salieron corriendo, pero con dos televisores led de la familia.

Colonia Nueva Esperanza consta de 702 hectáreas, 150 manzanas, y un total de 5 mil personas. Cada vez que uno dirige la vista hacia un punto, se encuentra con una nueva historia de un robo, de una puerta o ventana barreteada.

Como el episodio que sufrió un hombre hace dos días, cuando le robaron de su casa una moto 110cc nueva que se compró después de mucho esfuerzo, para poder ir al centro neuquino.

"Los vecinos tienen mucha bronca, impotencia y miedo. No sabemos qué más hacer", expresó desahuciado Benítez, y subrayó que tiene que acudir a los medios para ver si de esa manera les dan alguna solución.

Además, señaló que dada su insistencia por pedir mayor seguridad, ha recibido amenazas telefónicas.

"Es una certeza que los delincuentes son del barrio, pero apoyados por los ladrones del oeste", relató Benítez y detalló que la ruta que los conecta es la calle Casimiro Gómez, a la cual calificó como su vía de escape.

A su vez, expresó que desde hace dos años han empezado a reubicar gente de otros barrios. Los vecinos afirmaron que ya no se conocen todos y "eso es un problema".



Más víctimas
Los robos al matadero

El matadero ubicado en Colonia Nueva Esperanza también es blanco de los delincuentes. Uno de los robos más significativos que sufrieron fue en octubre de 2015, en vísperas del Día de la Madre. Los delincuentes rompieron un cerco perimetral e ingresaron al predio. Se robaron 150 lechones ya faenados y listos para la venta. Ese mismo día la Policía allanó una vivienda del barrio Los Hornitos de Neuquén y dieron con parte del botín.

Hace dos semanas, dos motochorros armados ingresaron nuevamente al matadero y amenazaron a una empleada. En esta oportunidad el dato clave que manejaban los ladrones era que ese día pagarían a los productores de la zona. A pesar de la violencia, los gritos de la secretaria impidieron el robo de dinero, aunque se llevaron una mochila con una computadora.


"Papá, papá, ahí nos vienen a asaltar otra vez"

Neuquén
Cada vez que escucha el ruido de una moto, un chico de cuatro años piensa que los van asaltar.

El miedo tiene a todos de rehén y el pequeño no es ajeno a la situación que sufre su familia, que ya fue asaltada dos veces.

Todo comenzó el 10 de febrero, a las 22:30, cuando tres hombres en moto ingresaron armados a una vivienda donde funciona un almacén familiar.

El niño se encontraba sentado en un sillón mirando dibujitos, cuando su madre advirtió el ladrido de los perros. La mujer se asomó y un hombre le puso un revólver en la cabeza.

"Esto es un asalto", eso es lo último que la madre escuchó, mientras su marido de 57 años y su hijo de 17 fueron reducidos en el piso.

En un arrebato por defender a su familia, la mujer tomó la mano del delincuente y la empujó hacia arriba, instante en que se produjo un disparo.

Eso permitió que, ante el desconcierto de los ladrones, el padre pudiera forcejear con uno y los ahuyentara. La mujer terminó herida de un culatazo, con tres puntos en la cabeza.

El 5 de marzo su esposo recibió un balazo en la pierna en un episodio de similares características.

"Pasé noches sin dormir, esperando con un revólver"

Neuquén
Un productor de la zona, cansado de que le roben, afirmó que pasó noches sin dormir esperando con un arma a los delincuentes.

"Tuve que dejar de invertir en los cerdos y destinar la plata para hacer un paredón y contratar un sereno", señaló el productor de 42 años.

El criancero relató que hace un mes, a las 4 escuchó a los perros ladrar y minutos después, en medio de la oscuridad, se topó con 12 hombres de frente.

"Ahora lo cuento con gracia, pero en ese momento casi me muero", afirmó el hombre y detalló que les apuntó con un arma y estos huyeron por el campo.

Tras salir detrás de los ladrones, el productor disparó cinco veces y se encontró con 27 de sus lechones ya embolsados.

"Ese día se llevaron todo en cinco minutos, es gente que sabe de animales", expresó el criancero y explicó que los degüellan antes de robarlos.

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