Alerta en las Cataratas del Iguazú: la histórica crecida obligó a cerrar la Garganta del Diablo
El aumento del caudal del río Iguazú modificó el paisaje de los históricos saltos y llevó al cierre preventivo del circuito para proteger a los visitantes.
Las Cataratas del Iguazú atraviesan una situación excepcional debido a que el caudal de agua alcanzó un nivel cinco veces superior al promedio habitual, producto de las intensas lluvias registradas en la cuenca del río Iguazú.
La crecida transformó por completo el aspecto de los 275 saltos que conforman una de las Siete Maravillas Naturales del Mundo y obligó a las autoridades del Parque Nacional Iguazú a cerrar de manera preventiva el circuito de la Garganta del Diablo, mientras miles de turistas se acercan para presenciar el imponente fenómeno.
Según el monitoreo hidrológico del río Iguazú, a las 8 de la mañana se registró un caudal de 7.500.000 litros de agua por segundo cayendo por los distintos saltos del atractivo turístico. Esta cifra representa aproximadamente cinco veces más que el valor normal, lo que permite observar a las Cataratas en una de sus postales más imponentes.
A pesar del incremento en el caudal, los visitantes pueden disfrutar de distintos sectores habilitados del Parque Nacional Iguazú, donde recorren los circuitos Superior, Inferior, Sendero Verde y Sendero Macuco. En cada uno de estos caminos, el paisaje se destaca por la fuerza del agua y la magnitud que alcanzaron los saltos.
Cataratas del Iguazú: cierre preventivo de la Garganta del Diablo
Desde el Parque Nacional Iguazú informaron que el circuito Garganta del Diablo permanece cerrado de manera preventiva debido al aumento del caudal del río. La zona, considerada uno de los puntos más impactantes del atractivo, requiere extremar las medidas de seguridad ante las condiciones actuales.
El pasado miércoles, operarios de la empresa Iguazú Argentina ingresaron al circuito cerca de las 15 horas para realizar el rebatimiento de las pasarelas con el objetivo de proteger la estructura y permitir su posterior reacondicionamiento una vez que el nivel del agua lo permita. El procedimiento se llevó adelante bajo estrictas normas de seguridad.
Aunque la Garganta del Diablo es tradicionalmente el sector más destacado por su imponencia, el actual escenario del río Iguazú permite que todos los saltos luzcan con una fuerza excepcional. La gran cantidad de agua registrada en los últimos días transformó cada sector habilitado en una experiencia visual única para los turistas.
Con el caudal de agua cinco veces superior al promedio habitual, las Cataratas del Iguazú ofrecen una imagen muy diferente a la que suele observarse durante gran parte del año. La fuerza con la que el río se precipita sobre los 275 saltos genera un estruendo constante, una intensa cortina de espuma y vapor, y un paisaje imponente que sorprende tanto a turistas como a residentes. Este fenómeno natural potencia aún más la belleza del Parque Nacional Iguazú y convierte al destino en uno de los escenarios más impactantes de la temporada, aunque también obliga a extremar las medidas de seguridad y restringir el acceso a algunos circuitos debido a la intensidad de la crecida.
Te puede interesar...










