Cómo en El Marginal: quisieron hacerle el cuento del tío a Gerardo Romano con 55 mil dólares en juego
El actor está en Mar del Plata con la obra El Secreto; le hicieron creer que su hija estaba presa en Uruguay.
El actor Gerardo Romano fue víctima de un intento de estafa virtual por el que casi suspende una función de la obra que protagoniza en Mar del Plata. El actor que, en los últimos años formó parte de las producciones de Netflix, como El Marginal y En el Barro, con su personaje de Sergio Antín, reveló que casi cae en un engaño similar al que se pudo ver en estas series sobre cárceles.
Finalmente no hubo que suspender la obra. Solo se tuvo que reprogramar. La hija de Romano nunca estuvo detenida. Habían intentado estafarlo en la modalidad conocida como "cuento del tío".
“Cuando escuchaba o leía notas sobre estafas del cuento del tío no podía entender cómo la gente caía en la trampa. Ahora entiendo. ¡Durante 20 minutos estuve hablando con una actriz pensando que era mi hija, era su voz. Lloraba y decía estar dolorida!“, sostuvo a LA NACION Romano, con la tranquilidad de saber que su hija estaba bien y que todo había sido una mentira.
El "profesionalismo" de los estafadores
"Me lo creí", reconoció, admirado a su pesar por el "profesionalismo" de los estafadores. "Estoy impresionado porque soy un profesional de la actuación, de hacerte creer el personaje y estuve más de 25 minutos hablando con un supuesto policía, lo hizo perfecto".
El actor de El Marginal y En el barro está convencido de que no fue un intento de estafa al voleo. “Hicieron inteligencia. Sabían que mi hija vive en Uruguay”, sostuvo.
La llamada comenzó con una voz que decía ser oficial de policía y que le relató un hecho de robo donde su hija era la víctima. “Pero me dijeron que como el delincuente había terminado muerto a balazos se tuvieron que llevar a mi hija a una comisaría y que debía estar detenida hasta el resultado del peritaje balístico o pagar US$55.000 como excarcelación”, dijo el actor.
Después vino la charla con la persona que Romano pensó que era su hija. “Era una muy buena actriz. Me hizo un relato de todo lo que había pasado. Yo solo pensaba en cómo conseguir el dinero prestado”, recordó a LA NACION.
Lo primero que hizo fue hablar con los productores de la obra para suspender la función y llamar a la madre de su hija.
Un momento de terror que se terminó rápido
“Primero, a la madre de mi hija se le salió el alma del cuerpo. Pero después la llamó por teléfono y le respondió que estaba muy bien, con una amiga en la playa. Cuando supe que mi hija estaba bien, descorché champagne y celebré”, sostuvo Romano. Después se decidió reprogramar la función.
Respecto al alivio que sintió en aquel momento, explicó: "Pasé de tener una hija presa en Uruguay, que había sido cagada a trompadas, a enterarme que era todo mentira".
"Estoy muy feliz y es una sensación difícil de explicar porque en realidad nunca hubo peligro", destacó.
Desde Multieatro confirmaron que Romano se queda en Mar del Plata y sigue con las funciones previstas, sin modificar su agenda. Pero la experiencia lo marcó.
Solo había sido un intento de estafa. Por el momento decidió no hacer la denuncia.
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