El influencer que estudió matemática de casualidad y la pandemia lo convirtió en una estrella de las redes
Con una cámara fija, un pizarrón, tres marcadores de colores diferentes, lentes y ropa divertidas, Federico Shortrede resuelve problemas matemáticos para casi un millón de seguidores en las redes sociales. “Miren que belleza, observen esta preciosura, tenemos la integral de 1 divido x a la 2023 más x, diferencial x”, dice con una remera de Mario Bross cuando le proponen un problema a resolver.
Ese complejo conjunto de variables para este profesor son un paraíso y lo transmite con entusiasmo. Shortrede tiene 29 años, cuando terminó el secundario empezó a dar clases de matemáticas porque “le era relativamente fácil”, mientras encontraba qué carrera estudiar. Al mismo tiempo se formó en actuación, otra de sus grandes pasiones.
“La pasión por la matemática nace de casualidad, estaba tratando de encontrar qué hacer de mi vida cuando termine el colegio. Estaba probando carreras, empecé ingeniería y me encontré con dos profesores del CBC que me presentaron dos materias, análisis matemáticos y algebra lineal, que no conocía y las explicaban de una forma, con una pasión que un poquito me lo contagio. Dije que raro esto. Yo no venía del lado de la matemática, venia del lado de la actuación. Y fue Estela Plaza, que me voló la cabeza, pude ver la matemática, es raro, pero es como un diseñador gráfico que mete código y arma algo, bueno aparecen cosas súper interesantes ahí y yo encontré un camino”, contó Federico a LMNeuquén.
Su camino en como influencer tampoco fue planificado. Cuando se instauró la cuarenta estricta por la pandemia del COVID, Shorteredes tuvo que frenar con las clases presenciales en su propio instituto y para atraer alumnos comenzó a hacer videos en las redes sociales.
"Al principio la gente no estaba acostumbrada a la virtualidad, a las clases por cámara web, entonces empecé a hacer contenido. Hacía memes en un comienzo antes de la pandemia, un poco tuve que mutar de jugar con el humor y empecé a hacer videos. Ahí encontré otro camino. Yo no lo planee, se dio por hacer cosas”, agregó.
No solo resuelve problemas que le envían sus usuarios, sino que se aprovecha de todos los materiales referidos a esta asignatura que aparecen en películas, series, videos, fotos o memes para explicar procedimientos, fórmulas y propiedades.
“En las redes sociales encontré un lugar donde vinculo dos cosas que me gustan: la actuación, la matemática, y me permiten que cosas que son muy duras le pueda meter humor, metáforas, comentarios, cosas gráficas. Para mí es un lugar donde descargo algo que me gusta que es la actuación”, dijo Federico.
Su camino está plagado de casualidades, búsquedas y soluciones, pero su éxito en las redes sociales lo hizo encontrar objetivos: divulgar y ayudar.
“Un objetivo es divulgar la matemática, con cosas que se pierden en lo académico, tratar de mostrar que es linda y necesita paciencia. Y otro es ayudar a la gente, es placentero ayudar a alguien por el simple hecho de hacerlo. Esos objetivos que son nuevos, que van a más allá de promocionar mi trabajo, me dan mucho placer. Cuando resolvés un problema tenés un placer que recomiendo experimentar”, contó.
Para qué sirve la matemática
“Para un montón de cosas. Tiene muchas utilidades prácticas, como contabilidad, ingeniería o actuario. Yo la aplico como un ejercicio de pensamiento, la matemática te pone todo el tiempo a pensar de verdad. En algunos secundarios se presenta de una manera más rígida y poco atractiva, pero hay otra forma de presentarla. Se la demoniza porque es una cuestión cultural, se te presenta la matemática sin sentido. El placer que te genera resolver un problema es incomparable, te genera una sensación de libertad”, explicó Federico a LMNeuquén.
En ese sentido, Shortrede explicó que hay una disociación entre ver algo y que tenga un sentido práctico, y puede que no todo lo que se presenta en las escuelas tenga una aplicación práctica, pero pensar no es poca cosa. “Estamos cada vez más automatizada y está bueno pensar”, agregó.
En sus videos Federico usa adjetivos como hermosura o preciosura para definir una ecuación, una derivaba, una integral. Para él, la belleza está en el desarrollo de los mecanismos y los procesos lógicos que uno va a haciendo.
“Los pasos y propiedades para llegar a un resultado, ahí está la belleza. Hay concepto que se pueden ver geométricamente, es una locura cuando presentas eso. Está en los docentes en formarse y adquirir herramientas para que sea más atractiva”, concluyó.
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