El clima en Neuquén

icon
34° Temp
15% Hum
La Mañana Stanley

Este es el precio del termo Stanley en Chile: ¿Conviene esperar a viajar para comprarlo?

Cada temporada aparecen consultas en redes sociales y foros de viajes sobre dónde conviene comprar, y cuánto dinero se puede ahorrar.

Para quienes toman mate todos los días o buscan un termo confiable para café, té o bebidas frías, Stanley se convirtió en sinónimo de durabilidad y diseño. Sin embargo, en Argentina estos productos figuran entre los más caros de su categoría, una diferencia que empuja a muchos consumidores a mirar hacia afuera del país.

La comparación con mercados vecinos como Chile y Paraguay muestra brechas notorias. Ese contraste explica por qué cada temporada aparecen consultas en redes sociales y foros de viajes sobre dónde conviene comprar y cuánto dinero se puede ahorrar.

Más allá del fanatismo por la marca, el fenómeno también refleja un problema estructural: impuestos internos, costos logísticos y márgenes comerciales elevan el precio final en Argentina, incluso en productos que llegan desde los mismos centros de distribución regionales.

Precios locales: el termo como artículo premium

En el mercado argentino, los termos Stanley se posicionan como artículos premium.

termo-stanleyjpg.jpg
Stanley en Chile y Paraguay se consigue por mucho menos, un contraste que impulsa a muchos argentinos a comprar afuera.

Stanley en Chile y Paraguay se consigue por mucho menos, un contraste que impulsa a muchos argentinos a comprar afuera.

Modelos muy buscados, como el de 950 ml, rondan los $130.000. Las versiones “Adventure To Go” con mayor capacidad aparecen cerca de los $123.000, mientras que líneas especiales como Mate System Classic o ediciones colaborativas superan con facilidad los $155.000 y, en algunos casos, rozan los $184.000.

Incluso un termo clásico de 1,4 litros suele venderse por arriba de los $110.000 en comercios físicos o plataformas online, dependiendo del stock y la demanda.

Para muchos usuarios, esa cifra resulta difícil de justificar frente al salario promedio. El termo deja de ser un simple objeto utilitario y pasa a ocupar el lugar de compra aspiracional, algo que se posterga o se busca adquirir durante un viaje.

En ciudades grandes como Buenos Aires, la oferta abunda, pero los valores permanecen altos. La situación se replica en destinos turísticos y zonas comerciales del interior del país.

Chile: el gran favorito para comprar Stanley

Cruzar la Cordillera cambia por completo el panorama. En Santiago, un termo Stanley clásico de 1,4 litros puede encontrarse entre 47.990 y 54.990 pesos chilenos, lo que equivale aproximadamente a $60.000–$75.000 al tipo de cambio informal.

stanley

La diferencia resulta todavía más atractiva cuando aparecen combos que incluyen mate o accesorios por valores inferiores a lo que cuesta solo el termo en Argentina.

Muchos viajeros aprovechan tiendas grandes como Falabella Chile o Sodimac Chile, donde se puede comprar online y retirar en sucursal. Esa modalidad permite planificar la compra con anticipación y evitar sorpresas de stock.

Al comparar precios finales, un set similar puede salir casi la mitad que en Argentina, siempre que el viaje ya forme parte del plan. Para quienes cruzan por vacaciones o escapadas cortas, sumar un termo al carrito aparece como una decisión lógica.

Paraguay y la pregunta clave: ¿Cale la pena viajar solo por un termo?

Paraguay también entra en el radar, especialmente zonas comerciales como Ciudad del Este y Encarnación. Allí se consiguen modelos de alrededor de 946 ml por valores cercanos a los $24.000–$25.000 al cambio paralelo, aunque los precios varían según temporada y disponibilidad.

Screenshot 2026-02-02 at 11-14-03 566510.jpg (Imagen WEBP 928 × 522 pixels)

Ese país ya funciona como polo de compras para electrónica y artículos importados, y los termos Stanley se suman a esa lista. Aun así, no siempre conviene organizar un viaje solo con ese objetivo: pasajes, combustible, alojamiento y tiempo invertido pueden diluir el ahorro.

La cuenta resulta sencilla:

– Si ya tenés programado un viaje a Chile o Paraguay, comprar el termo afuera puede representar un ahorro de entre 30% y 50%.

– Si el viaje surge exclusivamente por la compra, el beneficio económico pierde fuerza.

También conviene considerar los límites de franquicia al reingresar a Argentina y conservar comprobantes, para evitar inconvenientes en frontera.

En definitiva, Stanley mantiene su prestigio, pero en Argentina ese prestigio se paga caro. Frente a esa realidad, muchos consumidores eligen estrategias alternativas: esperar un viaje, coordinar compras con amigos o familiares del exterior, o simplemente resignarse a los precios locales.

El termo sigue siendo el mismo. Lo que cambia, y mucho, es el país donde se compra.

Te puede interesar...

Leé más

Noticias relacionadas

Dejá tu comentario