A pocos días del festejo de la Noche de Brujas, advierten que los defectos de fabricación, las materias primas o fallas del envase pueden comprometer la salud.
Se acerca Halloween y como cada año, suelen haber festejos en distintos ámbitos. Principalmente los más chicos son los más entusiasmados en disfrazarse. Es por eso que se ha advertido sobre el peligro que representa un accesorio que se venden en los cotillones, pero que puede llegar a generar alguna complicación en la salud.
Halloween, también conocida como la Noche de Brujas, se celebrará el sábado 31 de octubre de 2026 en la Argentina y en gran parte del mundo. Durante esta fecha, chicos y grandes se disfrazan, decoran sus casas con calabazas y esqueletos y organizan fiestas temáticas.
Los ojos blancos de un zombi o las pupilas de un gato pueden completar un disfraz de Halloween, pero conseguir ese efecto con lentes de contacto sin receta ni control profesional expone a lesiones, infecciones y, en los casos más graves, pérdida de visión.
A pocos días del 31 de octubre, el Consejo Argentino de Oftalmología (CAO) advirtió sobre el uso de lentes cosméticos sin asesoramiento.
Por qué una lente de fantasía puede dañar el ojo
Aunque solo se busque cambiar el color de los ojos y no corregir la vista, se trata de productos médicos que deben adaptarse a cada persona, con evaluación previa y controles posteriores.
La ausencia de graduación no elimina los riesgos. Una lente que no se ajusta al ojo puede lastimar la córnea, el tejido transparente que cubre su parte delantera, y favorecer complicaciones como úlceras, conjuntivitis o reducción de la visión.
La ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) reiteró una alerta por lentes de fantasía de distintas marcas comercializadas sin registro sanitario en el país. Los defectos de fabricación, las materias primas inadecuadas o las fallas del envase pueden comprometer su calidad.
Si están contaminadas, las lentes pueden ocasionar queratitis infecciosa, una infección de la córnea. Algunas infecciones avanzan con rapidez y pueden dejar secuelas graves si no se diagnostican y tratan a tiempo.
Qué revisar antes de comprar y usar lentes de colores
El recorrido recomendado por el CAO empieza en el oftalmólogo. Tras el examen y la receta, corresponde realizar la adaptación en una óptica habilitada con gabinete de contactología, donde se enseña a colocarlas, retirarlas, limpiarlas y conservarlas.
Para identificar un producto autorizado, la ANMAT indica revisar que el rótulo en español incluya los datos del fabricante o importador habilitado en la Argentina y el número de autorización sanitaria, con el formato “PM XXXX-XX”.
Además, se aconseja pedir y guardar la documentación de procedencia y las instrucciones de uso. Que el envase prometa un efecto vistoso para una fiesta no reemplaza esos requisitos ni la evaluación del ojo.
Los errores que hay que evitar y las señales de alarma
- Antes de manipularlas hay que lavarse las manos con agua y jabón y secarlas bien.
- Para limpiarlas y conservarlas deben utilizarse las soluciones indicadas para ese producto; el agua puede contener microorganismos capaces de causar infecciones, por lo que no debe usarse para enjuagarlas ni guardarlas.La precaución se extiende a duchas y piletas: hay que quitárselas antes de entrar al agua.
- No compartirlas, respetar el plazo de recambio y renovar la solución del estuche sin mezclar líquido nuevo con el usado son otras precauciones básicas.
- El estuche debe limpiarse con esa solución, dejarse secar boca abajo y reemplazarse al menos cada tres meses. Tampoco conviene dormir con ellas: al terminar la fiesta deben retirarse, sin extender el uso más allá de lo recomendado por el profesional.
- Si aparecen dolor, ardor, picazón, enrojecimiento, visión borrosa, molestia con la luz, lagrimeo persistente o secreción, la indicación es retirar las lentes de inmediato y consultar a un oftalmólogo o a una guardia oftalmológica, sin esperar a que la molestia desaparezca por sí sola.
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