El clima en Neuquén

icon
20° Temp
34% Hum
La Mañana justicia

No quiso reconocer a su hijo durante 30 años y ahora tiene que pagarle una suma millonaria

El fallo consideró que vulneró el derecho a la identidad y provocó un perjuicio emocional. Las pruebas y los testimonios que consideró la Justicia.

Un fallo de la Justicia estableció una indemnización millonaria para un joven que demandó a su padre biológico, por no reconocerlo voluntariamente durante gran parte de su vida. La sentencia concluyó que la negativa prolongada a asumir la paternidad provocó un daño emocional y psicológico que merece reparación económica.

El demandante, que hoy tiene 29 años, inició una acción judicial contra el hombre que posteriormente resultó ser su padre biológico. El reclamo se centró en la ausencia de reconocimiento legal durante su infancia, adolescencia y primera etapa de la adultez.

De acuerdo con la documentación incorporada al expediente, el joven nació en septiembre de 1996. La relación entre su madre y el demandado se desarrolló entre 1993 y 1996 y, según los testimonios presentados ante el tribunal, se trató de un vínculo conocido por familiares y allegados.

El demandante sostuvo que la falta de reconocimiento paterno generó consecuencias profundas en su vida personal y emocional. Por esa razón solicitó una reparación económica por daño moral y también por material. El tribunal analizó ambos planteos, aunque finalmente solo admitió el primero, y ordenó el pago de una suma millonaria.

Pruebas y testimonios que reconstruyeron la historia

La causa tramitó en el Juzgado en lo Civil y Comercial Nº 2 de Trenque Lauquen, provincia de Buenos Aires. Durante el proceso judicial se presentaron diversas pruebas destinadas a reconstruir la relación entre los progenitores y el vínculo inicial con el niño.

justicia2

Entre los elementos analizados por el tribunal figuraron fotografías familiares, testimonios de personas cercanas y una pericia psicológica. Varios testigos coincidieron en señalar que la relación entre el padre y la madre era conocida dentro del entorno social.

Algunos relatos incluso indicaron que el demandado asistió al sanatorio el día del nacimiento y compartió momentos relevantes durante los primeros años del niño. Sin embargo, con el paso del tiempo el contacto se redujo hasta prácticamente desaparecer. Desde entonces, la madre asumió sola la crianza y el sostenimiento económico del hijo.

El hombre demandado rechazó las acusaciones. En su respuesta judicial sostuvo que desconocía la existencia del hijo hasta recibir la notificación de la demanda. También afirmó que la relación con la madre fue informal y que solo reconoció la filiación después de una prueba de ADN ordenada por la Justicia.

En agosto de 2022 un juzgado de familia dictó la sentencia de filiación. El análisis genético confirmó el vínculo biológico entre el demandante y el demandado. Con ese antecedente, avanzó el proceso por daños y perjuicios.

El daño moral y el impacto emocional

El juez concluyó que la omisión prolongada del reconocimiento constituye un hecho ilícito que afecta el derecho a la identidad. La sentencia sostuvo que la ausencia de reconocimiento paterno provoca un perjuicio emocional que no requiere demostración exhaustiva para ser considerado daño moral.

El fallo citó antecedentes de la Suprema Corte de Justicia bonaerense y de tribunales de apelación que establecen un criterio similar: la privación del reconocimiento filial produce por sí misma una lesión en la esfera emocional del hijo.

La pericia psicológica incorporada al expediente reforzó esa conclusión. El informe determinó que el joven presenta un cuadro de duelo patológico leve a moderado, acompañado por síntomas de tristeza persistente, ansiedad, baja autoestima y dificultades para proyectar su vida personal.

Según el estudio, el sentimiento de abandono y la falta de reconocimiento dejaron una huella emocional prolongada, vinculada a inseguridad y temor a nuevas situaciones de exclusión.

fallo judicial
La Justicia consideró probado el daño moral sufrido por el hijo tras casi tres décadas sin reconocimiento paterno.

La Justicia consideró probado el daño moral sufrido por el hijo tras casi tres décadas sin reconocimiento paterno.

Los testimonios de familiares y allegados también describieron el impacto afectivo que generó la ausencia del padre. Algunos mencionaron episodios de ayuda económica brindada por terceros y señalaron obstáculos educativos derivados de la situación familiar.

Sin embargo, el juez entendió que no existieron pruebas suficientes para reconocer un daño material. Por ese motivo rechazó el pedido de indemnización por pérdida de oportunidades educativas y sociales.

Una indemnización millonaria

Para fijar el monto de la reparación, el tribunal aplicó criterios de proporcionalidad y tomó como referencia decisiones previas de la Cámara de Apelaciones del mismo departamento judicial.

El cálculo partió de un promedio anual de compensación vinculado a los años sin reconocimiento paterno, actualizado al valor vigente del JUS arancelario. El resultado final arrojó una indemnización de $9.216.685,76.

La sentencia también dispuso la aplicación de intereses desde el nacimiento del demandante. En una primera etapa se fijó una tasa anual del 6%. Después de la sentencia se aplicará la tasa pasiva más alta que utiliza el Banco de la Provincia de Buenos Aires para depósitos a plazo fijo a 30 días.

La Justicia aclaró que la responsabilidad civil del progenitor se configura incluso cuando el hombre colaboró con la prueba genética durante el juicio de filiación. Según el razonamiento judicial, el daño se produce por la omisión inicial y por sus efectos a lo largo del tiempo.

Te puede interesar...

Leé más

Noticias relacionadas