Qué pasará con los créditos UVA: claves del proyecto que rechazan los bancos
El proyecto que establece que los deudores de créditos UVA hipotecarios no paguen una cuota superior al 30% de sus ingresos obtuvo media sanción en Diputados. Uno de los principales puntos modifica el sistema de actualización de estos préstamos, que establece a la inflación como parámetro de ajuste de las cuotas.
Otro punto importante establece que las cuotas adeudadas se ajustarán sobre la base del índice RIPTE (Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables), pero si supera a la inflación se tomaría el valor más bajo. Como ya se mencionó, la cuota no podrá superar el 30% de los ingresos del deudor ni podrá extenderse la duración del crédito más del 25% del plazo original.
También se crea un Fondo Fiduciario de Compensación y Promoción Hipotecaria (FFCPH), que funcionará como garantía para cubrir hasta tres cuotas de la deuda y financiar el resto si el deudor pierde su trabajo.
Este instrumento sólo regirá para quienes hubieran tomado créditos menores a 120.000 UVAs o su equivalente en UVIs (Unidades de Vivienda) y si el préstamo fuera de hasta 200.000 UVAs la cobertura será de hasta 120.000 UVAs.
El proyecto suspende además por un año los juicios de desalojo, embargos, medidas preventivas o cautelares en trámite que se hubieran aplicado sobre las viviendas adquiridas con estos créditos.
Por otra parte, los deudores podrán vender su propiedad y el crédito tomado mediante un mecanismo que determinará el Banco Central, y podrán deducirse los pagos de Ganancias del préstamo por el equivalente de hasta tres salarios mínimos.
Los bancos privados nacionales y extranjeros criticaron el proyecto asegurando que “más allá de las buenas intenciones, los efectos serán los contrarios a los buscados como ya sucedió con la Ley de Alquileres”.
“Será muy difícil atraer los recursos necesarios para desarrollo del crédito hipotecario para la vivienda, en la medida que sea factible que el Congreso modifique los contratos pactados entre particulares”, aseguraron. “La caída del ingreso real por la alta inflación es la causa de los problemas de muchos inquilinos y propietarios; no del instrumento que se creó para paliar el déficit de créditos hipotecarios. Se debe atacar el problema: la inflación”, sostuvieron.
Para los bancos, “la experiencia enseña que el desarrollo de un mercado hipotecario requiere tener una moneda o unidad de cuenta ajustable creíble, en la cual pactar los créditos a largo plazo y también la capacidad de atraer recursos privados para aplicarlos a créditos de entre 10 y 30 años”.
Las entidades propusieron mantener “una unidad de cuenta que ajuste por inflación, que podría ser la actual UVA”, y “crear un fondo compensador privado (que ajuste) entre la variación de las UVAs y los salarios (CVS) para que los deudores tengan una especie de ‘seguro’ que los proteja cuando la inflación aumente sustancialmente”.
Sobre el actual fondo compensador, afirman que “tiene un grave problema de diseño porque se relaciona con la cantidad de depósitos que tiene cada banco y no con la cantidad o volumen de los créditos UVA que otorgó”.
Por último, pidieron “aprobar un marco legal que otorgue seguridad jurídica” y permita a los bancos “transferir sus carteras de hipotecas al mercado de capitales e inversores de largo plazo”.
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