Parra: "Tuve todo para triunfar, pero me faltó cuidarme"

En un diálogo íntimo y descontracturado, el ídolo de Cipolletti revela sus gustos, recuerda por qué no quedó en River y se refiere a su presente como DT de Unión de Allen. Su perfil y lo que aprendió en una vida ligada al fútbol.

MatÍas Vega
vegam@lmneuquen.com.ar

NEUQUÉN
Pablo "el Chala" Parra es un tipo relajado, conforme y apasionado en su nueva función de entrenador. En su vida personal es familiero y todavía despunta el vicio en torneos amateur. Se muestra satisfecho por su carrera futbolística y dispuesto a enseñar a partir de sus vivencias. Habla de forma sincera, siempre dice lo que piensa.

Actualmente entrena al club Unión de Allen, que comienza el próximo 28 la Liga Confluencia. "El desafío es mayor al que tenía en Fernández Oro, por la historia de cada club. En lo personal, quiero ver hasta dónde puedo llegar como técnico. Me gustó la idea cuando me la plantearon y estoy cómodo desde el primer día. Lo que propongamos es importante, acá tenés que salir a ganar siempre".

En cuanto a su función de entrenador, el Chala explica: "Dirigir es diferente a jugar, tiene sus pro y sus contra. Hay veces que quisieras ayudar desde adentro de la cancha, pensás cómo resolverías si estuvieras ahí, pero hay que convencerse de que los que deciden adentro son los jugadores, vos les proponés una idea y ellos la ejecutan".

Lo que aprendió como futbolista es lo que quiere dejarles a sus dirigidos. "El valor más importante que inculco es el sacrificio. Es elemental, lo digo por experiencia propia, uno a veces piensa que con las condiciones técnicas alcanza, pero si no se acompaña con sacrificio no llegás, son muy poquitos los que llegan. Por eso siempre les digo que es importante estudiar", comenta Parra.

De su carrera como jugador, afirma: "No me arrepiento de nada. Tenía todo para triunfar, pero tal vez por no cuidarme no pude quedarme en River. Ahí me sentía como un chico cuando va a Disney. Fue sólo una cuestión de ser vago para entrenar o no comer bien, no hubo más que eso, condiciones tenía", aclara.

Además de jugar en el torneo amateur Don Pedro, el Chala se sigue juntando a comer con sus ex compañeros de Cipo. "Me quedo con las amistades y la calidez humana de muchos compañeros. No es fácil hacer amigos en el mundo del fútbol, hay mucha envidia", relata y dice: "Mis verdaderos amigos son amigos de Pablo, no del Chala, son los que están en las malas".

"No tengo hobbies aparte del fútbol, no voy al cine, ni hago otro deporte. Cuando tengo tiempo libre lo aprovecho para estar con mi familia", concluye Pablo, un hombre que tiene de simple lo mismo que siempre tuvo de talentoso.

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