Los tres adolescentes dieron testimonio en cámara Gesell y el abogado defensor se refirió a lo que dijeron. También habló el detenido.
Los tres hijos del bioquímico Miguel Edgardo Battista, acusado de mantenerlos encerrados junto a su mujer en una casa de Esquel, en Chubut, declararon en cámara Gesell el martes 27 de octubre de 2026 y habrían ratificado la versión de la defensa.
Así lo aseguró el abogado Daniel Sandoval, quien afirmó en diálogo con ADNSUR que los tres aportaron “la misma versión que sostenemos como teoría del caso desde la defensa”.
Al mismo tiempo, el propio Battista habló públicamente y les apuntó a quienes denunciaron el caso y así dieron lugar a una intervención que derivó en su detención.
“Tuve más afecto en prisión”
“Tuve más afecto en prisión que por parte de mis vecinos”, expresó ante el medio Noticias de Esquel durante el traslado desde una comisaría de Trevelin hacia los Tribunales de Esquel, apuntando a las personas que lo señalaron ante las autoridades.
Cuando le consultaron por las acusaciones en su contra, Battista fue escueto pero contundente. “Mi versión de los hechos es que es una gran persecución”.
De este modo, se alineó con la teoría que expuso su abogado, quien adjudica el hecho de que la familia viviera encerrada a una estrategia de autoprotección.
Según su teoría, el bioquímico lleva años siendo perseguido por una mafia vinculada a la industria farmacéutica tradicional que se vería amenazada por los productos que desarrolla el bioquímico en su labor científica
Qué dijeron los chicos
Como parte de su testimonio, los hijos del detenido habrían confirmado que todos tenían llaves de la casa y que la decisión de permanecer en la casa era consensuada en el seno familiar.
Según precisó en su momento el representante legal de Battista, tienen 19, 17 y 13 años.
La teoría de la defensa sostiene que la familia decidió, de manera consensuada, tapiar las ventanas y evitar el contacto social.
El objetivo, según esa hipótesis, era resguardarse de una red que los venía extorsionando y amenazando desde hacía tiempo.
¿Por qué el encierro?
Sandoval planteó que el encierro tuvo su origen en el pánico a factores externos. Según anticipó, los hijos afirman haber tolerado esa situación para proteger sus propias vidas.
El abogado habló luego de finalizar la instancia de declaración y hasta el momento, lo que trascendió del testimonio proviene exclusivamente de la defensa.
No hubo declaraciones desde la fiscalía, que había pedido y obtenido la prisión preventiva por un plazo de 10 días para el bioquímico.
Lo acusan de privación ilegítima de la libertad y abandono de persona agravado por el vínculo, ya que considera que tanto su mujer como sus hijos vivían en condición de extrema vulnerabilidad social.
La acusación de la fiscalía
El Ministerio Público Fiscal mantiene a Battista en prisión preventiva porque considera que tenía cautivos a su esposa y a sus hijos en condiciones de vulnerabilidad extrema.
Con los testimonios de los hijos incorporados al expediente, la causa podría entrar en una etapa de reevaluación.
La fiscalía deberá sostener los cargos por abandono de persona frente a unos hijos que, según la defensa, relatan una versión distinta de la que impulsaba la acusación.
Anteriormente, los acusadores habían anticipado que el imputado sería sometido a una pericia psiquiátrica obligatoria, para evaluar si comprendía la gravedad de sus actos durante los años de encierro.
Cómo están los adolescentes y su madre
Fuentes cercanas a la investigación habían señalado que la primera evaluación visual no detectó signos de desnutrición en los chicos, ni existía sospecha de que la padecieran.
Lo que sí preocupaba eran las eventuales consecuencias psicológicas que podrían sufrir ante lo sucedido. Y toda la atención estaba puesta en asistirlos en ese aspecto, aunque en principio no había señales de problemas serios. "Están bien", dijeron.
Distintas versiones indicaron también que, en cambio, los chicos no asistían a ningún colegio. Y que el encierro se prolongaba hacía ya 4 meses.
En la casa habrían encontrado alimentos y, según relataron mismo vecinos que se preocuparon por una situación que les llamaba la atención e hicieron la denuncia, cada dos semanas llegaba un auto particular a dejar cajas con comida.
Los tres chicos quedaron al resguardo del Servicio de Protección de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes de Esquel.
Deborah Paz, su madre y esposa de Battista, fue internada en el área de Salud Mental del Hospital Zonal de Esquel y recibe tratamiento psiquiátrico.
Igualmente, las autoridades señalaron que se encrntraba “muy bien” y en tratamiento. Pero destacaron también que no tiene familiares directos en la zona sque pudieran brindarle apoyo.
Un pedido de la defensa
Para rebatir la hipótesis de abandono material de su familia que sostiene la acusación, el abogado defensor había descrito la economía del hogar.
Según relató, “Battista siempre funcionó como el único proveedor económico del hogar y cobraba una jubilación mínima”, y además vendía preparados naturales de manera particular.
Sandoval reveló que por eso, el detenido pidió a la Justicia que libere el dinero en efectivo secuestrado durante el operativo en su casa.
La defensa quiere entregarle esos fondos a la hija mayor del bioquímico, para que cancele las deudas urgentes de la familia mientras el padre siga preso.
El abogado cuestionó también el resultado del allanamiento.
Sostuvo que antes del procedimiento la familia estaba unida bajo un mismo techo y que “el accionar del Estado terminó disgregando al grupo al dejar a la madre inmersa en un quiebre emocional y económico, a los hijos en hogares sustitutos y al único sostén financiero preso”.
Te puede interesar...










