Muertes masivas de ballenas en Chubut: identificaron la causa en algunos casos pero no en todos
Los primeros análisis confirmaron la presencia de una bacteria en los ballenatos aparecidos en la zona de Península Valdés. Todavía se desconocen los motivos.
Los primeros resultados de los estudios de laboratorio permitieron identificar las causas de algunas de las muertes masivas de ballenas que se vienen produciendo en la zona de Península Valdés, en la provincia de Chubut, pero no todas.
Otras muestras continúan bajo análisis, mientras se intenta determinar las causas del fenómeno que se produjo con especial intensidad en 2026, algo que, según explicaron, podría llevar mucho tiempo.
Qué les pasó a los ballenatos muertos
La mortalidad de ballenas francas australes en la costa chubutense es la más alta en más de una década y afecta tanto a ejemplares adultos como a ballenatos.
Los estudios ya completados detectaron que, en los ballenatos, las muertes fueron provocadas por la bacteria Erysipelothrix rhusiopathiae, habitual del agua de mar y que puede provocar una infección sistémica en las crías.
El biólogo Mariano Coscarella, investigador del Laboratorio de Mamíferos Marinos del Centro Nacional Patagónico del Conicet (CENPAT-Conicet) le confirmó al noticiero Ahora en Comodoro que los análisis realizados en Tandil permitieron identificar la bacteria.
En tanto, las muestras de ejemplares adultos continúan bajo estudio para determinar si estuvieron expuestos a toxinas asociadas con la marea roja.
Sin casos en los últimos días
Coscarella precisó también que hace aproximadamente diez días que no se reportan nuevos casos en Península Valdés.
No obstante, aclaró que esto no garantiza que el fenómeno haya terminado definitivamente y que también podría estar relacionado con que a esta altura del año ya empieza a mermar la cantidad de ejemplares en la costa chubutense.
La temporada reproductiva está llegando a su fin y las ballenas ya comienzan a retirarse de la zona hacia sus áreas de alimentación.
Los motivos: un misterio
El biólogo contó que la bacteria detectada ya había sido reportada en ballenas francas australes en 2016. Se trata de un microorganismo que puede encontrarse en la piel de los cetáceos y que fue asociado con la muerte de mamíferos marinos también en otras partes del mundo.
“Lo que ha hecho que este año sea particularmente patógeno aún lo estamos investigando”, explicó el científico.
En ese sentido, remarcó que encontrar una respuesta puede llevar varios años y que existe la posibilidad de que los científicos nunca logren establecer una explicación completa.
Por lo pronto, se aguardan los resultados de los análisis toxicológicos de las ballenas adultas, en base a muestras que fueron enviadas al Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), en Mar del Plata, para evaluar una posible exposición a biotoxinas vinculadas con la marea roja.
Qué puede pasar en el futuro
Las muertes de animales adultos y jóvenes, aclaró Coscarella, no superan los márgenes de temporadas anteriores y, según el científico, fueron alrededor de 14 casos hasta ahora.
En cambio, el biólogo precisó que los ballenatos muertos ya alcanzaron una cifra que supera ampliamente los valores habituales, incluso los registrados en temporadas que tuvieron una mortalidad elevada.
Coscarella indicó que que la pérdida de una camada puede afectar temporalmente el ritmo de crecimiento de una población, aunque sus consecuencias dependen de la magnitud de la mortandad.
En cambio, la muerte de un número elevado de ballenas hembras adultas reproductivas podría representar un impacto mucho más importante para la población.
De ahí la importancia de los resultados que se aguardan desde Mar del Plata, y también la de los registros que llevan los investigadores en Chubut para determinar qué consecuencias tendrá la pérdida masiva de crías que dio durante esta temporada.
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