La seguidilla de apariciones obligó a cerrar accesos y restringir sectores para resguardar a visitantes y vecinos.
Dudas y misterio circulan por estas horas, luego de que en los últimos días apareciera la sexta granada de guerra encontrada en el último mes en la orilla y en las profundidades del Lago Epuyén, en Chubut.
El hallazgo reactivó el operativo preventivo y profundizó una investigación que busca determinar el origen de los explosivos y si detrás hay una acción deliberada para generar miedo.
La seguidilla de apariciones obligó, por momentos, a cerrar accesos y restringir sectores para resguardar a visitantes y vecinos. El último episodio se dio en el área conocida como Playa Escondida, dentro del Parque Municipal Puerto Bonito, donde se dispusieron medidas preventivas mientras intervenía personal especializado.
Granadas militares con alto nivel explosivo
Según confirmó el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, a Infobae, son granadas de mano fragmentarias de origen argentino, producidas por Fabricaciones Militares (FM), modelo FMK2, provistas y únicamente utilizadas por Fuerzas Armadas. La carga principal de la granada es Compuesto B (80 gramos), un alto explosivo resultante de la mezcla de Hexógeno y TNT, con una cubierta o cuerpo metálico que se fragmenta al detonar.
En el caso de las granadas encontradas en el Lago Epuyén, cuentan con esa carga explosiva, pero carecen del detonador que inicia la secuencia del tren explosivo del elemento. Entonces, existe riesgo de explosión si quedan expuestas a altas temperaturas (+400 grados centígrados) o reciben un golpe extremadamente fuerte.
El radio letal -es decir, la distancia a la redonda que podría causar la muerte en caso de explosión- es de aproximadamente cinco metros y el riesgo de lesiones por fragmentación puede alcanzar distancias que rondan los cien metros.
En el ámbito militar, estos artefactos se presentan en kits o bolsines, como lo denominan, de 6 unidades, lo que hace suponer que alguien en su momento fue al lugar con un grupo de seis granadas y las dejó por algún motivo.
Las hipótesis detrás de la investigación
Algunos de los explosivos encontrados (el primero fue hallado el 9 de diciembre tras la denuncia de un turista que estaba haciendo buceo y detectó la granada en el fondo del lago) estaban cerca de carteles con la A envuelta en un círculo que simboliza el anarquismo y que en Chubut son atribuidos por los investigadores a la llamada organización mapuche RAM.
“Lo primero que se pensó es que era un loquito que se deshacía de un arsenal ilegal porque esas granadas son exclusivamente de las Fuerzas Armadas; por lo tanto o alguien las robó o alguien las vendió. Ahora que se vieron esas inscripciones abrimos una nueva hipótesis. Todos los años pasa esto. No es algo nuevo. El año pasado detuvimos a varios de la banda de (Facundo) Jones Huala”, contó el gobernador chubutense, Ignacio Torres.
Además Torres planteó públicamente que una de las hipótesis que se evalúan es un mensaje intimidatorio para “sembrar miedo” y afectar el turismo en la comarca.
Fuentes oficiales confirmaron que los investigadores están trabajando con la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), y que ya cuentan con informes de pasos sospechosos de Chile a Argentina. En ese sentido, Torres adelantó que Chubut abrió una licitación para instalar cámaras de videovigilancia en la comarca andina que permitan disuadir presuntas acciones delictivas como estas.
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