Sentido adiós al taxista asesinado
El gobernador Jorge Sapag decretó dos días de duelo provincial. Hasta ayer no había detenidos.
Neuquén> Una extensa caravana de vehículos copó ayer la Multitrocha, cuando cientos de compañeros, familiares y allegados al taxista Rogelio San Miguel, brutalmente asesinado a puñaladas la madrugada del sábado en Fava y Don Bosco, se trasladaron hasta el cementerio Jardín del Edén para despedir sus restos.
Antes lo velaron en una iglesia ubicada sobre la calle Alcorta y Candelaria y pasadas las 16, una multitud acompañó el féretro hasta el lugar de descanso donde le dieron sepultura.
En medio del dolor colectivo que provocó su muerte, Alejandro Cavallotti, el titular de la empresa Avenida donde trabajaba San Miguel desde hace varios años, dijo: “Me tocaron mi familia. Era un amigo de toda la vida, un tipazo que no tiene calificativo”.
De acuerdo a los resultados de la autopsia, fuentes policiales y judiciales dijeron que la víctima murió tras sufrir un shock hipovolémico y agregaron que la herida cortopunzante que determinó su muerte fue aquella que recibió en el intercostal izquierdo, debajo de la axila.
“Le perforó el corazón”, explicaron. También advirtieron que presentaba una lesión en el cuello y otra en el dedo de una mano, ambas superficiales.
Rogelio era padre de familia y además de ser propietario de taxi era empleado público provincial y estaba por jubilarse. El día de su muerte, el gobernador Jorge Sapag declaró por decreto duelo provincial durante dos días -a partir del sábado- en honor a su memoria.
“Es necesario resaltar la importancia del servicio que brindan a la comunidad los choferes de taxi, quienes mantienen un permanente contacto con la población, ofreciendo no sólo el servicio de transporte, sino también su solidaridad ante las distintas circunstancias que se presentan en su labor diaria”, expresó en el documento.
La norma legal fue refrendada por la ministra de Coordinación de Gabinete, Zulma Reina y establece que las banderas nacional y provincial permanecerán izadas a media asta en todos los edificios públicos provinciales durante dicho lapso. Además, se dispone un minuto de silencio en todos aquellos actos públicos que se realicen durante el duelo declarado.
Rogelio, de 55 años, fue brutalmente asesinado a puñaladas por dos delincuentes que poco antes de las 2 de la madrugada del sábado le solicitaron un viaje en el móvil 130 de la empresa Avenida, en la parada de Fava y Olascoaga.
Sin detenidos
Las investigaciones son primarias, pero se sabe que dos taxistas observaron su arribo cuando esperaban salir con un pasaje en esa plataforma, detrás de la víctima.
De acuerdo a las características que pudieron aportar los testigos, serían menores de edad, pero hasta ayer, fuentes policiales y judiciales consultadas dijeron que no había detenidos y que de momento son pocas las pistas firmes para avanzar en su esclarecimiento.
La víctima fue hallada malherida en Don Bosco y Fava, a tan sólo cuatro cuadras de la parada. Fueron sus propios compañeros los primeros en llegar y auxiliarlo, mientras se encontraba fuera del taxi, apoyado sobre el capó del auto. Minutos después llegó la Policía.
Como la ambulancia no llegaba, Rogelio fue trasladado en un taxi y en el trayecto, cuando se cruzaron con la unidad de emergencia, fue derivado en ella hasta el hospital Castro Rendón, donde murió minutos después de haber ingresado, a pesar del esfuerzo de los médicos.
“Nos queda la duda de qué hubiera pasado si la ambulancia, que tardó de 15 a 20 minutos, hubiera llegado en tiempo y forma”, advirtió Cavallotti.
Hasta ayer la sospecha más fuerte indicaba que el móvil de crimen fue robo, aunque lo único que aparentemente falta es el equipo de radio. “La billetera personal la tenía con él”, indicaron fuentes consultadas. También señalaron que hubo un forcejeo fuera del taxi, entre los atacantes y la víctima. Pero no se sabe a ciencia cierta si el botón de pánico que llegó a activar Rogelio fue antes o después de ser herido.
Cavallotti echó por tierra la posibilidad de que haya sido un ajuste de cuentas y sostuvo: “Acá hay un padre menos, un marido menos, un compañero menos, un taxista menos. Y no queremos ser un número más. Tenemos los mismos derechos y obligaciones que cualquier ciudadano”.
También aseguró que “esto no termina acá”. “El 16 de julio marca un antes y un después. Su muerte no va a quedar impune. Nosotros somos parte de la sociedad y nos movilizaremos todos los 16 en su memoria y para que los compromisos que asumen los funcionarios se cumplan”, afirmó.
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