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Tiene 100 años, se pudo vacunar y lo recomienda

El hombre se aplicó la primera dosis de Sputnik y está feliz. No tuvo malos efectos secundarios.

Juan Antonio Hernández, un hombre de 100 años que se aplicó la vacuna contra el coronavirus en la localidad bonaerense de Marcos Paz, en el marco del operativo iniciado por el Gobierno para inocular a los mayores de 70 años, les sugiere a todos que se inmunicen para estar protegidos contra la enfermedad.

Ex trabajador ferroviario que en junio del año pasado recibió los saludos de sus familiares por su centenario a través de la ventana de su habitación en plena pandemia, se acercó a la posta de vacunación dispuesta en la Escuela N° 4 de Marcos Paz para darse la primera dosis de la vacuna Sputnik V. “Fui muy contento a vacunarme. Tomé la decisión de hacerlo en conjunto con mis hijos y mi médico. Les recomiendo a todos que lo hagan”, contó Juan, quien aseguró que se sintió bien “en todo momento”. Y detalló que, tras recibir la dosis, lo controlaron durante media hora y lo autorizaron a retirarse.

Juan no es VIP, aunque merecería serlo. Es uno de los más de 200 bonaerenses mayores de 100 años que se registraron para recibir la inmunización. “Fue muy dispuesto y contento porque sabía que iba a estar el intendente (Ricardo Curuchet) esperándolo: lo conoce hace tiempo y le tiene un gran cariño”, dijo Andrea, una de sus nietas.

“Mi nieta Andrea me anotó con ella y todo salió perfecto. No levanté fiebre, ni tuve molestias u otros síntomas. A pesar de todas las cosas que viví, nunca había experimentado estar tanto tiempo encerrado”.“Ahora que estoy vacunado, me van a poder venir a visitar mis nietos. Le recomiendo a todo el mundo que se anote”. Juan Hernández, el primer bonaerense con más de 100 años que se vacunó

Hijo menor de españoles que arribaron a la Argentina escapando de la Primera Guerra Mundial, nació el 2 de junio de 1920 y pasó su infancia en 9 de Julio, donde ayudaba a su padre en el tambo con el reparto de leche, para luego ir a la escuela, que dejó al cumplir los 12 para dedicarse al cuidado de los animales en el campo. Boquense de corazón, fanático del chinchón, del tango y, obviamente, de los bailes, se casó a los 25 años y enviudó a los 59, pero nunca dejó de amar a la vida. Ése sigue siendo su gran propósito y su motor.

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