Todos fueron condenados por la cueva de alcohol
Neuquén.- Por la cueva de alcohol Elena, la Justicia condenó a tres policías y a un municipal que colaboraban con el dueño del comercio para evadir los controles y poder vender en la clandestinidad.
Ayer se conoció la sentencia de la jueza Ana Malvido que declaró al municipal Héctor Aznal y a los policías Hernán Castillo, Guillermo Campos y Carlos Vergara responsables por los delitos de incumplimiento de los deberes de funcionario público en concurso ideal con violación de secreto de actuaciones, en calidad de autor.
La pena, que deberá ser establecida en una audiencia, tiene un máximo de dos años por lo que los condenados no irán presos, pero la fiscalía y la querella encabezada por el Municipio podrían pedir la inhabilitación perpetua de los involucrados.
El caso fue revelado por LMN el 7 de julio de 2017, pero desde marzo de ese año el fiscal Diego Azcárate a pedido del Municipio y en conjunto con el departamento de Delitos habían comenzado a monitorear las actividades del comerciante Hugo Rojas.
Cada vez que iban a allanar el local, el municipal y los policías alertaban al dueño del local, que así zafó durante tres años.
El local estaba en calle Belgrano al 2300 y era vox populi que vendía en forma clandestina. El dato del celular de Rojas fue la piedra fundante de la caída. Las intervenciones telefónicas sirvieron para establecer que había un empleado municipal del Tribunal de Faltas que le avisaba de los allanamientos que solicitaba el área de Comercio.
A Rojas, el dato del allanamiento le llegaba entre 24 y 48 horas antes, por lo que le daba tiempo a mover la mercadería a una propiedad lindante.
“No tenemos totalmente determinado que fuera información a cambio de dinero si no hubiésemos ido por otra figura penal. Pero vamos encaminados para poder demostrarlo”, dijo Marcelo Jara, fiscal de delitos patrimoniales
A esto se sumaba que había tres policías de la comisaría tercera que cumplían la misma función.
Durante los cinco días de juicio el fiscal Marcelo Jara dejó a la vista la maniobra que realizaban y las escuchas dejaron más que expuestos a los condenados. Ahora, analizan ir por Rojas y su hijo, que es empleado del Poder Judicial.
360 cervezas vendían por noche de fin de semana
La estimación surgió de los trabajos de observación que hizo el departamento de delitos en conjunto con los inspectores. El valor del litro era un 40% más elevado por los riesgos.
“Quiroga quiere que vayamos por el dueño de la cueva”
“La decisión de Quiroga es ir por todos, por el comerciante Hugo Alberto Rojas y su hijo Maximiliano Rojas, que es oficial de justicia dentro del Poder Judicial. No solo asesoraba al padre sino que además le ayudaba a mover los frezzer con bebidas”, aseguró en LU5 Javier Pino, abogado de la Municipalidad.
“Esto no puede quedar impune, ya desenmascaramos parte de la red de corrupción, ahora hay que ir por lo que queda”, aseveró el letrado, quien contó que durante tres años estuvieron detrás del comerciante.
“Rojas tenía licencia comercial, se la dimos de baja y siguió operando de manera clandestina, por lo que como inspectores no podíamos ingresar al domicilio y necesitábamos órdenes de allanamiento de la Justicia penal”, detalló Pino.
Por esta maniobra, la municipalidad el 8 de julio de 2017 echó al empleado del Juzgado de Faltas.
“Ahora le toca a la Policía. Llegamos al juicio y nos enteramos que los tres policías seguían trabajando en la Comisaría Tercera. Esperamos que esta jefatura le devuelva la dignidad a la fuerza y saquen a estas tres personas, que ya fueron condenadas, porque nos tenían que cuidar y nos traicionaron”, concluyó Pino en LU5.
LEÉ MÁS
Te puede interesar...









