Tres chicos roban peluches y conmueven al comerciante
Neuquén.- En medio de la fría madrugada de ayer, dos chicas de 15 y un nene de 11 años fueron detenidos por la Policía después de romper una vidriera para llevarse cinco peluches. El comerciante, Francisco Gallo, que vive arriba del negocio, al observar a los menores se sensibilizó a tal punto que horas más tarde les hizo llegar uno de regalo a cada uno por intermedio del fiscal de Delitos Juveniles, Germán Martín.
La historia ocurrió en la fría madrugada de ayer, a las 4.30, en la esquina de Leguizamón y Alcorta, pleno Bajo neuquino. Ahí funciona desde hace años la juguetería Rincón del Ocio.
Mientras Gallo dormía, las chicas y el pibe deambulaban por las calles cuando el termómetro apenas superaba los 6 grados. Al pasar frente a la juguetería, el deseo de tener un juguete los traicionó y pudo más.
Una de las chicas arrancó la reja y después arrojaron una piedra con la que vencieron la vidriera de blindex para hacerse de cinco grandes muñecos de peluche que estaban a mano, con los que se dieron a la fuga.
Los ruidos despertaron al dueño y, mientras bajaba las escaleras, unas personas que vieron la escena avisaron a la Policía.
El móvil de la seguridad los detuvo a los 100 metros. Los chicos, asustados por la persecución, arrojaron los peluches en el camino.
Gallo contó que sólo los había visto huir. “Hasta ese momento no sabía que eran menores, porque una de las chicas era de contextura grande. Habían tirado los peluches en el hall de una casa y cuando llegué estaban los tres con las manos contra el móvil de la Policía”, contó estremecido el comerciante.
“Me dio angustia ver al nene, que lo tenían como un delincuente con las manos arriba contra un patrullero. Ver esa criatura me dolió muchísimo”, explicó el hombre, que notó que una de las chicas estaba fuera de sí.
El hombre aclaró que no se trató de un robo perpetrado por delincuentes porque hubieran ingresado por la caja registradora. “Los peluches no se roban para revender. Es algo que uno regala a alguien que quiere o para agasajarse a uno mismo”, dijo Gallo, que disparó duro contra los gobernantes: “Que los políticos traten de ocuparse. Acá no se robaron un producto para revender, comer o vestirse, acá buscaron un juguete, un sentimiento”, sintetizó el hombre, que valuó a los cinco peluches robados en unos 8 mil pesos.
Gallo ayer tenía ganas de regalarles unos peluches a los chicos y no se aguantó. En horas de la tarde el comerciante fue visitado por el fiscal German Martín y le entregó los obsequios que de inmediato fueron llevados hasta la casa de los chicos, quienes los recibieron con alegría y vergüenza por lo ocurrido.
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