Una mirada al interior del Juncos Racing
El Juncos Racing está a pocos metros del mítico circuito de Indianápolis y desde sus oficinas se pueden ver parte de las tribunas del emblemático escenario. Ricardo Juncos recibió a Carburando y contó cómo vive su actualidad en el automovilismo de los Estados Unidos.
“Esto es vivir un sueño permanentemente. Comprar las tierras en su momento, sacar los créditos, pensar el proyecto original, armar los talleres... Ya se cumplieron 3 años de la instalación del Juncos Racing acá. Y cada día vamos por más”, manifiesta Juncos en torno al equipo que montó.
La base de la escuadra es de 3700 metros cuadrados y allí están desarmados los autos de IndyCar, Indy Lights, Pro Mazda y el Cadillac de IMSA. “En el auto de Indy por ejemplo se está haciendo el chequeo de las piezas. Cada una de ellas tiene un código de barras y se hace el seguimiento. Tras las fiestas arrancamos la pretemporada, y en marzo ya estamos otra vez en carrera”, señala.
“Salvo las grandes reparaciones de carbono, que hasta por reglamento hay que realizarlas en lugares específicos, después todo lo hacemos acá en nuestro taller. Hasta las cajas de herramientas las hacemos acá”, añade Juncos. “Tenemos un área que nos permite realizar el primer set up del auto antes de cada carrera, con cuatro balanzas equilibradas. Aquí graduamos el downforce, y una vez que ya lo tenemos listo, lo subimos al camión para ir directamente al autódromo".
El ex piloto remarcó que cada sector del taller tiene su función específica. “El sector de pintura es sumamente importante. Porque aquí primero se realiza el trabajo de emparejamiento del auto. En una carrera como las 500 Millas de Indianápolis no puede haber uniones del auto a la vista. Tiene que ser una sola pieza porque si no aerodinámicamente es un perjuicio. Cualquier defecto puede ser un efecto en contra. Y en la cabina de pintura, como en cualquier otra, se controla la presión. Y hay otra habitación en la que logramos la mejor calidad de pintura con una presión de aire constante”, comenta.
Además, Juncos se refirió a los camiones que transportan toda la logística de la escudería. “Por supuesto que los camiones deben estar adentro del taller por dos razones. Primero por las temperaturas, que ahora son bajo cero, y además porque aquí guardamos los repuestos. Tenemos un banco de trabajo, que se usa mucho en pista. Detalles como las oficinas de los ingenieros, un lugar muy estresante durante un fin de semana de carrera. Este lugar debe ser cómodo. Desde aquí cada ingeniero con su piloto toman las decisiones”, puntualiza.
“Este auto de Indy Lights está desarmado. Hay que colocarle el parante vertical, que evita que una parte del auto se dirija al casco del piloto. Una vez que vuelva, se pinta. Varios componentes, al ser Dallara, es muy similar al auto de Indy”, explica Ricardo, aunque también está el prototipo. “Está dividido en tres partes. Está diseñado para correr competencias de larga duración. Adentro parece una nave espacial, como en su momento dijo Agustín Canapino”.
Por último, el representante nacional indicó que también tiene una sala de simulación para los pilotos. “Hay un sector que es el más divertido (risas). Es importante para los pilotos, sobre todo si los pilotos no conocen la pista. Tratamos de estar al tope de la tecnología”, cerró.
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