María Gruttulini es una joven oficial del Regimiento de Infantería de Montaña 10 Teniente General Racedo y durante cuatro días tuvo bajo su responsabilidad la integridad y seguridad de la comisión de efectivos militares y personal civil de la municipalidad local que, luego de realizar tareas de asistencia, reparto de alimentos, leña y agua a pobladores rurales de diversos parajes, debieron refugiarse en un puesto de invernada en la zona de Cañadón de la Vaca Muerta por la imposibilidad de regresar por los desperfectos mecánicos en el Unimog en que se desplazaban.
En los días sucesivos, muchos fueron los intentos por llegar en vehículos, pero las condiciones climáticas empeoraron y la nieve tornó imposible cualquier tipo de rescate.
Afortunadamente, las comunicaciones con la unidad nunca se perdieron y eso trajo alivio, pero la incertidumbre igual permanecía. Desde el regimiento con asiento en Covunco se agotaron todas las instancias para llegar, hasta que el domingo por la mañana pudieron realizar el rescate.
La oficial de 28 años, que además es profesora de educación física, comentó: "Nos quedamos aislados desde el jueves hasta el domingo, que llegó personal militar a buscarnos, y ahí nos trasladamos con raquetas hasta una base donde nos esperaban los vehículos".
-> Del apoyo a la incertidumbre
La oficial del RIM 10, María Gruttulini, confesó que el momento de incertidumbre pasó "por buscar más que nada la forma de avisar a los superiores de que estábamos muy bien, sin problemas, y de que estábamos todos sanos, pero obviamente con la responsabilidad de que tenía personal a cargo".
"Tenemos que seguir haciendo estos apoyos porque son gente que en verdad necesita y que con poco son muy agradecidos, y que con el temporal que estaban viviendo no tenían forma de poder abastecerse ellos mismos", dijo.
Señaló que las rutas quedaron completamente cortadas y aislados por la nieve, "que llegaba hasta dos metros en algunos lugares".
Te puede interesar...













