El plan era ideal, todo estaba hecho para que fuera una tarde perfecta. Axel Foster, un pequeño de 4 años, iba a conocer a los cachorros que había tenido la pitbull de su abuela. Sin embargo, cuando el niño metió la mano a través del alambrado que cercaba el corral en el que se encontraban los perritos para acariciarlos, la perra le arrancó el brazo.
Todo sucedió el viernes 10 de diciembre en la casa de los abuelos de Axel en Tecumseh, una localidad cercana a la ciudad de Oklahoma, Estados Unidos. El animal le arrancó el brazo justo por debajo del hombro. Los servicios de emergencia rápidamente se presentaron en el domicilio, hicieron un torniquete en la terrible herida que presentaba Axel y lo llevaron de urgencia al hospital de la zona.
"Vi mordeduras de perros en el pasado e, incluso, unas bastante brutales sufridas por niños, pero nunca una amputación completa", dijo JR Kidney, jefe del Departamento de Policía de Tecumseh. Y dio fuertes detalles sobre lo que sucedió: "El brazo del niño todavía estaba en el corral. Cuando los oficiales y personal de control de animales intentaron recuperarlo, el perro se volvió agresivo con ellos". Por eso, los agentes se vieron obligados a dispararle y sacrificarla.
Si bien la abuela de Axel le dijo a la policía que el niño metió la mano dentro del corral donde había varios perros para acariciar a algunos cachorros y fue en ese momento cuando perdió el brazo, las autoridades profundizarán la investigación del hecho.
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