Sin embargo, con el título bajo el brazo, apostó por la reelección del actual mandatario, que fue quien lo llamó tras despedir al técnico más ganador de la historia, Carlos Bianchi.
"El próximo semestre, sea yo o cualquier entrenador, la obligación es pelear todo y seguramente se enfocarán en la Copa", añadió el DT que se convirtió en el segundo entrenador surgido de las inferiores del club que logra un campeonato sentado en el banco. El primero fue Ernesto Lazzati.
Más allá de la Libertadores, Arruabarrena tiene la mente puesta en la final de la Copa Argentina que jugará mañana en Córdoba frente a Rosario Central. "Tenemos otra final y una nueva posibilidad de conseguir otra estrella", finalizó el DT, que capeó el temporal y ahora puede ampliar sus espaldas.
Te puede interesar...









