La reapertura del cine en Neuquén tuvo buena aceptación de público. Después de un año de parálisis de la actividad, los espectadores se volcaron a las salas para disfrutar de diferentes propuestas, que arrojaron un balance muy positivo en cuanto a entradas vendidas.
Así lo informó Marcos Medrano, gerente del complejo Cinépolis, ubicado en el shopping de La Anónima. Durante la primera semana de proyecciones, que se inició el 11 de este mes, se registraron 3853 espectadores y en lo que va de ésta ya se llevan contabilizados 3400, lo que hace suponer que el número de la semana de apertura será superado.
“Arrancamos muy bien, mejor que en el resto del país donde tenemos complejos. La primera semana terminamos primeros en nuestra compañía y sextos a nivel país y en esta semana mantuvimos ese primer lugar como empresa y resultamos quintos a nivel nacional general”, resaltó Medrano.
A su vez, este jueves el complejo de cines de Neuquén estrenará Godzilla vs. Kong que en la venta anticipada ya lleva emitidos 1247 tickets, con lo cual se estima que la otra semana terminará con números superiores a la que está en curso. La que no tuvo éxito fue la película argentina La noche mágica y podría salir de cartel si no levanta, dado que hay muchas cintas del año pasado que no pudieron ser estrenadas y que lo harán ahora. Por esta razón, se mantendrán en cartel aquellas que conserven un buen número de entradas vendidas.
Protocolos
Respecto a cómo funcionó el cumplimiento de los protocolos, el gerente de Cinépolis dijo que hubo inconvenientes en cuanto a su implementación, tanto de parte del público como de los empleados del complejo, pero advirtió que se dieron demoradas con la presentación de declaraciones juradas que se deben completar para entrar a las salas. “Se pide una por cada grupo familiar y la mayoría no la trae impresa, por lo que se termina completando en el cine. Eso es lo que más demora el ingreso de la gente y la permanencia en el hall. Vamos a ver de proponer algo para mejorar ese tema, con un registro más ágil, que podría ser digital”, indicó.
El protocolo permite un máximo de ocupación de un 50 por ciento de las salas. Para eso, el sistema de expendio de entradas (tanto en boletarías como a través de la web) de manera automática ofrece de dos a seis entradas como máximo y bloquea las de alrededor, dejando libre una fila hacia adelante, otra hacia atrás y un asiento lateral.
Una vez concluida una función, la gente se debe a retirar por filas de arriba hacia abajo hasta desalojar por completo el lugar.
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