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La Mañana inseguridad

Ya no alcanza con robar, ahora buscan hacer daño

Los delincuentes son más perversos. Preocupación en el CAVD.

Guillermo Elia

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Neuquén.- La Policía, los funcionarios judiciales y hasta los políticos admiten que los delincuentes son cada vez más violentos, pero ahora los especialistas del Centro de Atención a la Víctima de Delito (CAVD) han advertido que ya no les basta con robar sino que buscan hacer daño y lastimar. Una perversa forma de disfrute que están teniendo los ladrones y que dispara una alerta en toda la sociedad.

Desde que se implementó el plan de seguridad por cuadrículas en 2011, la cercanía de las patrullas obligó a los delincuentes a rediseñar su metodología a la hora de robar.

Con poco tiempo para concretar el golpe y darse a la fuga, los ladrones optaron por ingresar a robar en las casas cuando están sus dueños y exhibir una violencia temible golpeando a las víctimas y amenazando sus vidas con armas de fuego. Esto, con la finalidad de hacer todo en cuestión de minutos y no perder tiempo en tener que revisar la casa.

Una modalidad de robo típica de Buenos Aires, la entradera, se volvió cotidiana en Neuquén, Plottier, la zona de chacras de Centenario y también en Cipolletti.

Para el psicólogo Cristian Almaraz, del CAVD, “hay sucesos muy violentos y las personas con tal de que no les hagan nada entregan todo. Pero ahora se rompió el código y van un paso más allá. Cuando ya tienen lo que quieren de vos, además, te dañan”, afirmó el profesional que lidia todos los días con relatos violentos de las personas que padecieron a los delincuentes.

Almaraz explicó: “Ya no basta con sacarte la remera y que vos se la entregues, sino que quieren verte sufrir. El goce de ver sufrir al otro es algo para analizar. En esa dinámica entre el que roba y el que es robado aparece el hacer daño, y ahí se pone peligrosa la situación. Es algo muy perverso lo que está pasando y la gente perversa, como estos delincuentes, son administradores de angustia. La angustia es el termómetro de nuestro sistema psíquico y es difícil de sobrellevarla”, detalló el especialista, preocupado por la nuevas formas delictuales.

“Hay relatos que uno escucha que son aterradores y las personas quedan muy afectadas. Son relatos terribles porque hay situaciones donde las personas viven la amenaza con armas de sus hijos, y es ahí donde entregan todo, porque priorizan la vida”, detalló el psicólogo. Todas estas situaciones son experiencias traumáticas difíciles de superar, por lo que los especialistas del CAVD ayudan a realizar el duelo tras el incidente.

El nuevo accionar de la delincuencia es perverso. Esto fue detectado por los especialistas del Centro de Atención a la Víctima de Delito.

30 minutos, el tiempo promedio de un robo violento

Si bien puede durar mucho menos, es el tiempo regular que suelen durar estas situaciones en que las víctimas son amenazadas, atadas y obligadas a entregar sus pertenencias.

Para superar el hecho, las víctimas deben reconstruir su vida

Las personas que han sido víctimas de estas situaciones traumáticas pueden pasar meses bloqueadas sin poder superar la situación.

El psicólogo Cristian Almaraz, del CAVD, explicó que los tiempos para superar estos episodios violentos “son sumamente relativos, dependen de la red de contención y la recuperación de hábitos saludables.

“Puede llevar un promedio de seis meses, es lo que lleva el duelo que después puede volverse patológico. Mucho depende del hecho vivido: una cosa es el robo de la bici en una plaza y otra cosa es una entradera súper violenta”, detalló el especialista.

Las víctimas de robo tienen que recuperar el equilibrio, por eso es bueno que salgan a caminar y hacer cualquier deporte. Porque el trauma muchas veces nos termina aislando y generando posiciones negativas”, concluyó Almaraz.

La mitad de las víctimas acude en busca de ayuda

Del Centro de Atención a la Víctima de Delitos aseguran que de cada diez personas que han sufrido un robo, la mitad acude a verlos en busca de ayuda para superar la situación traumática.

La sede del CAVD está ubicada en calle Talero 184. El organismo brinda a las víctimas asesoramiento legal y contención psicológica.

“Trabajamos con todo tipo de delitos, desde una estafa, violencia familiar, de género, delitos de trata y en robos en general”, explica el especialista Cristian Almaraz.

“Se trabaja mucho articulado con la Policía, y hay muchos efectivos que tienen un ojo clínico para los casos y los derivaban directamente al CAVD, donde nosotros hacemos el abordaje inicial”, aclaró el psicólogo.

En los casos de entraderas, que son los más traumáticos, el jefe de familia es el que se termina acercando para hacer el primer contacto con el CAVD.

Las mujeres suelen padecer mucho estas situaciones porque por lo general les han amenazado de muerte a los hijos y no quieren salir de la casa pero tampoco quieren estar solas. En estos casos solemos ir a visitar a las víctimas a su casa”, concluyó Almaraz, quien todos los días aborda estas situaciones.

La violencia no se naturaliza, pero la gente se templa

Las víctimas de delitos de las barriadas populares acuden más al Centro de Atención a la Víctima que las de la zona céntrica.

“Se encuentran diferencias entre estos sectores porque hay gente que está más acostumbrada a convivir con esas situaciones que otras. Hubo una situación de un tiroteo en la zona de chacras de Centenario y nos pusimos en contacto con esa persona, que contó que estaba bien y que desde los cinco años manejaba armas porque siempre vivió en la zona de chacras”, confió el psicólogo Cristian Almaraz.

“Algunos ambientes son más facilitadores que otros, y tiene que ver en general con algo de lo cotidiano. No quiere decir que se naturalice la violencia, pero ese contexto templa a la persona a vivir de determinada manera y no hay muchas opciones: o te adaptás o te vas. A esto también se suman los códigos de los barrios”, explicó el especialista.

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