5 trucos para comprar en las fiestas sin clavarse

En tiempos de ofertas sospechosas, hay consejos para comprar bien sin que nos metan el perro. Recomendaciones útiles para evitar sorpresas.

Joaquín Hidalgo
Especial


Buenos Aires.- Llega fin de año y con él, las ofertas fuera de serie. Los comerciantes inescrupulosos saben que es tiempo de río revuelto y que, como bien dice el dicho, es el momento propicio para sacarse de encima malas botellas y stocks decrépitos y hasta para colar vinos falsos en la góndola. De modo que, de cara a las compras de fin de año, en esta guía simple ofrecemos trucos para no clavarse en el intento de sacarles el jugo a las fiestas. Tomá nota.

La oferta sospechosa. Por mail, Facebook o sencillamente en anuncios en comercios, las ofertas realmente increíbles llenan la escena del vino en esta época. Están los 5x1, los 4x2 o las 6+1 o 2 botellas. Es verdad, cualquiera es tentadora, pero conviene revisarlas: en general, son ofertas cuyo material puede no ser atractivo, más allá del precio, o tratarse de un desagote de stocks. Si los vinos son de cosechas nuevas y se los compra en un canal medianamente razonable –una vinoteca o un supermercado- no hay razón para desconfiar. Es más, ahora mismo hay en varios sitios, como Tonel Privado o Espacio Vino, con ofertas así de jugosas y con buenos vinos.

¿Qué observar? Si todo se compra en buena ley y además el precio ofrece un fuerte descuento, aún queda una cosa que revisar: el capuchón no tiene que estar pegoteado, ni la etiqueta ofrecer algún trazo de vino ni estar decolorada. En los primeros dos casos, casi con seguridad el vino se filtró a través del corcho –porque fue sometido a altas temperaturas- y el vino está por lo menos picado o en proceso. En el caso de la etiqueta decolorada, con toda seguridad la botella fue expuesta al sol o a la luz y basta para sospechar que el vino no está en plena forma. Así que cuidado: una oferta jugosa puede ofrecer también una trampa.

Viejas: cosechas, un clásico de las ofertas de fin de año. Casi siempre son blancos cuyo cuarto de hora ya pasó.

Truchos y falsificados. Existe una movida grande de vinos falsificados en el mundo de la que Argentina no es ajena. En general, responden a marcas sofisticadas y caras, que se presumen objetos de deseo: Cobos, Catena Zapata, Rutini, Trumpeter, Chandon y Alta Vista todos los años tienen conflictos con botellas falsas. ¿Cómo detectarlas? El precio suele ser un índice. Como con los Rolex truchos, cuestan bastante menos que las oficiales. Pero, al mismo tiempo, ninguna de las botellas falsas ofrece etiquetas con papeles especiales, casi nunca emplean la botella original y, para más datos, suelen venderse por canales alternativos, donde las bodegas no tienen control alguno. Si no querés clavarte con una botella lujosa a la hora de hacer un regalo, pagá lo que cuestan. Todo plan alternativo es, casi con seguridad, falso.

Los chinos y el precio bajo. En términos de compras cotidianas, los supermercados chinos ofrecen ofertas increíbles. Como en general pagan cash lo que compran a sus proveedores, ninguno puede exigir precios de referencia. Así, descuentan fuerte en los vinos para que uno vaya a comprar lo que desea y se lleve lo que necesita a precio vil. Si una botella de vino tiene descuentos hasta del 30%, el queso o el papel higiénico pueden pagarse hasta un 30% arriba. Es cuestión de poner bien el ojo y no comprarles botellas que, por prestigio y precio, no correspondan a esa góndola. Para vinos cotidianos, son imbatibles.

Cosechas viejas. Es un clásico de las listas de fin de año. En general sucede con vinos blancos cuyo cuarto de hora pasó o con algunas marcas de prestigio medio que encuentran desemboque. Así, uno puede encontrar Caracassonne, Carrascal o Norton Clásico a precio de saldo, pero de cosechas 2008 o 2010, cuyos vinos están pinchados. O bien blancos cuyo color es entre ocre y caramelo de pasados que están. En ambos casos, seguro que el sabor del vino no es el que uno espera. Y por ahorrarse unos pesos o asumir una oferta especial, al final se compra lo que no quería o no sirve. Mirar bien es un buen consejo.

Sidra y cerveza decrépitas

Sidras y cervezas entran en una lógica de descuento tanto o más fuerte que el vino. Es clave observar el vencimiento. En general, lo llevan impreso en contraetiquetas. Porque, si se acercan a la fecha de caducidad, el sabor cambia. Precisamente por ello los descuentos son importantes.

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