El clima en Neuquén

icon
13° Temp
61% Hum
La Mañana dólar

¿A cuánto se estima que cotizará el dólar a fin de año?

Varios analistas dieron sus pronósticos en relevamiento que hace el Banco Central (REM) y en Latin Focus Consensus Forecast

Los analistas del mercado consultados en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que hace el Banco Central estimaron, en la mediana de sus proyecciones, que el dólar oficial que se vende en los bancos terminará este año en $112,64.

De esta manera, el dólar ahorro (al que efectivamente acceden los ahorristas) rondaría los $185,85 cargándole al precio anterior el 30% del Impuesto PAIS y el 35% de adelanto del Impuesto a las Ganancias.

Te puede interesar...

Además, las estimaciones del REM proyectan en $159,09 al dólar oficial para fines de 2022, que con el recargo del Impuesto País y el adelanto de Ganancias quedaría efectivamente en $262,47.

Por otra parte, un relevamiento de Latin Focus Consensus Forecast entre varias consultoras y bancos mostró que los analistas esperan en los próximos meses que el peso se siga depreciando debido a una “inflación de dos dígitos y una economía frágil”. Para fines de 2021, estas estimaciones ven al dólar oficial mayorista en $117,16.

Algunos de estos pronósticos son optimistas con el dólar hasta las elecciones porque sostienen que el Gobierno ya demostró que no le tiembla el pulso para pisar importaciones, pero la duda es que pasará luego de octubre.

Según las estimaciones de los analistas el dólar oficial rondará los 112 pesos a fin de año, mientras el dólar ahorro (al que efectivamente acceden los ahorristas) se ubicará en los $185,85.

La principal hipótesis es que ni el Banco Central ni el ministro de Economía están cómodos dejando que el dólar oficial se retrase respecto de la inflación durante mucho tiempo: por eso, luego de las elecciones (y de la mano de algún acuerdo con el FMI) la devaluación del dólar oficial podría acelerarse.

Los analistas sostienen que la idea del Gobierno es “seguir intentando usar al dólar oficial como ancla nominal para reducir la inflación mientras busca contener las cotizaciones del dólar financiero”, que vienen subiendo desde fines de marzo. Según dicen, “la inflación va a depender mucho de la dinámica cambiaria, con cierto riesgo de incrementarse por factores ajenos a la economía, como las elecciones”.

La pregunta también es qué sucederá cuando se corte la entrada de los dólares provenientes de la soja en los próximos dos meses. Por eso, muchos creen que el Gobierno está aprovechando la actual calma cambiaria para acumular reservas y tener poder fuego si el dólar se descontrola cuando lleguen las elecciones.

Riesgos para la economía

Por ahora, los analistas afirman que el frágil equilibrio cambiario va a mantenerse por el ingreso de divisas del agro, que durante 2021 podría incrementarse en unos US$10.000 millones contra el año pasado. Sin embargo, las reservas podrían recibir un fuerte golpe si no se acuerda con el FMI y el Club de París, con los que deberían cancelarse vencimientos por unos US$6.000 millones hasta fin de año.

En el mismo sentido, la variable fiscal puede convertirse en otra amenaza para la calma cambiaria porque la segunda ola de COVID provocará una mayor expansión monetaria para asistencia social que terminará impactando en los diferentes precios del dólar.

En el actual escenario recesivo e inflacionario, para los analistas generan gran incertidumbre lo que podría ocurrir si el dólar blue volviera a despertarse, las mayores restricciones frente a la segunda ola del coronavirus, la inercia inflacionaria, y la sospecha de que aumentará la emisión monetaria (y consecuentemente el déficit fiscal) por la necesidad de otorgar más ayudas.

Según algunos especialistas, cuando sube la brecha cambiaria, aumenta la expectativa de devaluación y el campo puede liquidar menos divisas, lo que a su vez genera que el BCRA no pueda comprar dólares y se sume presión inflacionaria.

Ante esto, la estrategia del Tesoro es captar el exceso de pesos que andan circulando a través de las licitaciones que viene haciendo regularmente. Aunque en una de las últimas de estas colocaciones se debió convalidar una suba de tasa, fuentes oficiales aseguraron que lo importante es “que se entienda que el Tesoro pueda financiar al menos una parte de la política fiscal en el mercado”.

El Gobierno ya blanqueó que este año dejaría correr el tipo de cambio oficial a un menor ritmo para que en algunos meses se note una desaceleración de la inflación, aunque hasta ahora el dólar lleva ya dos meses de atraso. A nivel de la balanza comercial, algunos analistas ya advirtieron que una mayor brecha cambiaria alimenta las expectativas de devaluación y eso hará subir las importaciones y desacelerar las exportaciones.

Por otra parte, si la situación cambiaria sigue complicándose podría ser más complejo aún conseguir un acuerdo con el FMI, que ya había advertido que las brechas cambiarias superiores al 30% eran difíciles de manejar. Por ahora siguen las negociaciones con el organismo, que recientemente confirmó que enviará US$ 4.354 millones por la ampliación de los derechos especiales de giro (DEG).

Todavía no está definido es en qué momento llegarán esos dólares a las reservas del Banco Central. Una vez que la propuesta de la directora gerente sea aprobada por la Junta Ejecutiva, se deberá presentar a la Junta de Gobernadores, cuya decisión de aprobar una asignación de DEG requerirá del apoyo de miembros que representen el 85% del total de los votos.

dólares.jpg
El dólar blue podría superar los 200 pesos en 2022.

El dólar blue podría superar los 200 pesos en 2022.

El blue, por ahora tranquilo

Antes de la actual baja, el blue había terminado su “veranito cambiario” y venía subiendo casi $20 en varias semanas. Una de las causas de esto es que su precio se atrasó en los últimos meses en comparación con el avance de la inflación. La suba de precios acumuló un alza del 13% durante el año, mientras que el blue apenas sumó 5% y está debajo del nivel de 2020. Según algunos economistas, si el valor del informal hubiera acompañado a la inflación debería rondar los $207.

Otro factor que impulsó la suba que tuvo el blue fue la constante demanda de divisas de fondos extranjeros que quedaron atrapados en inversiones en pesos cuando se impuso el cepo en septiembre de 2019. Según algunas estimaciones, fondos como Templeton (que junto a PIMCO tienen el 90% de las tenencias de títulos en pesos de no residentes) adquirió US$628 millones en el primer trimestre a través del contado con liquidación.

Además, la suba del paralelo fue impulsada por la incertidumbre por el COVID, ya que el aumento de a las restricciones y el temor a que haya más a futuro pone a la defensiva a los ahorristas. En ese sentido, los temores de las consecuencias de las medidas para enfrentar la pandemia estimulan la dolarización de quienes pueden acceder a las divisas, en un escenario de inflación elevada y sin que se vislumbre cómo se puede frenarla.

Por otra parte, la crisis del COVID afecta las expectativas inflacionarias y recesivas porque el cierre de varios sectores de la economía, como el gastronómico, obliga al Tesoro a sostener a empresas e individuos con asignaciones excepcionales que implican mayor emisión monetaria, sumado a que ve afectados sus ingresos por la menor actividad económica.

Lo más leído

Leé más

Noticias relacionadas

Dejá tu comentario