Acá están, estas son, las campeonas del amor...
Brian Moyano
Neuquén.- Viven corriendo, justamente, por amor... Amor a sus hijos y al deporte. Elegimos cuatro ejemplos, pero son muchos más. Historias llenas de esfuerzo que vale la pena destacar en el Día de la Madre. Las mamás que son amantes del deporte no ven caminos imposibles, en sus actividades siempre dan el máximo y complementan los dos roles de la mejor manera, y en esta jornada nos rendimos a sus pies.
LM Neuquén dialogó con Sara Acuña, mamá del neuquino Marcos Acuña, quien la rompe en Portugal y es parte del seleccionado nacional; Alicia Reina, piloto de Rally Nacional; Marisa Quiroga, pivot del plantel femenino de primera de Centro Español; y Laura Escobar, árbitro de la Liga de Fútbol del Neuquén, quienes contaron cómo es ser madre y a la vez estar vinculada al deporte.
Sara la luchó sola, como cuenta, para que a Marquitos no le faltara nada y pudiera cumplir su sueño de ser futbolista. El premio no fue menor... La mujer viene de sufrir los partidos del conjunto albiceleste y de disfrutar de la participación de su hijo nada menos que en la Selección argentina. Expresó su felicidad sobre el presente del Huevo. “La clasificación al Mundial fue el mejor regalo que podía tener de parte de Marcos en mi vida. Lo más soñado. Encima tan pronto. Lo mejor que me pasó, que mi hijo haya jugado y clasificado con estos monstruos”, celebró desde Zapala.
Por otro lado, Alicia dejó el baile y el patín y se ganó un lugar en el automovilismo, primero en el karting y luego en la categoría rally. “Yo empecé a manejar a los 11 años y a mí me gustaba eso, manejar. Ya lo tenía en la sangre; a mi papá le gustaban los autos pero nunca pudo competir”, detalló la piloto de rally. Además, aclaró que para ella nunca fue un desafío ser mamá de dos mujeres (Florencia y Carla) mientras disputaba las carreras. “Siempre nos organizábamos los cuatro para las carreras, para hacer los viajes. Siempre las llevé conmigo”, expresó con un tono seguro Alicia.
Marisa habló con el corazón y no dudó en describir al básquet como una pasión, que en la actualidad intenta inculcar a su hija Keila, de 12 años. Por otra parte, resaltó el esfuerzo de viajar todos los días desde Villa El Chocón hasta Plottier para entrenar. “Es mi cable a tierra”, reflexionó la pivot de Centro Español.
Por último, Laura imparte justicia en los partidos de fútbol de la liga regional. Llegó para quedarse y hoy disfruta de su profesión.
Feliz día a las mamás, a las que luchan por sus hijos, sus sueños y su otro gran amor: el deporte.
“Muchas madres mandan a sus hijos a estudiar y yo aposté por mandarlo a jugar a la pelota, que era lo que le gustaba”.Sara Acuña. El apoyo vital para la carrera de Marcos
“El arbitraje me permite estar en contacto con un deporte que me gusta mucho, si bien nunca fui jugadora”.Laura Escobar. Árbitro de Lifune
“Siempre compartimos la pasión en familia, a mi hija mayor le gustan mucho las motos”.Alicia Reina. La pasión por el deporte
“El deporte es un estilo de vida que te da disciplina, buenos hábitos y muchos amigos”.Marisa Quiroga. Su devoción por el básquet
En cada casa hay un atleta
Las cuatro madres destacaron que sus hijos disfrutan del deporte. Florencia y Carla, hijas de Alicia, juegan al rugby, mientras que Keila, hija de Marisa, juega al básquet. Sara disfruta de su hijo en la selección nacional y Laura sonríe viendo a sus hijos en los partidos de fútbol.
3 deportes distintos
Alicia se destaca en el rally, Marisa se siente plena jugando básquet, Sara disfruta el fútbol que despliega su hijo y Laura imparte justicia en el balompié.
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