POR FABRICIO ABATTE / [email protected]
Allá en la modesta y cálida casa que acunó los sueños de Marcos, doña Sara hoy habrá llorado frente a la tele tanto como ese día en que su niño mimado la llamó para contarle que lo habían citado por primera vez al combinado nacional. Zapala debe estar orgullosa del hijo pródigo, pero también la provincia entera.
No por previsible, la confirmación de que Acuña irá a Rusia 2018, lista de Sampaoli ya divulgada, deja de ser un hecho histórico para la región, que excede ampliamente lo deportivo. ¿O alguien duda de que el popular Huevo va camino a convertirse en el “neuquino del año”, si ya no lo es? Aquel pibe que a 1.400 km de la gran ciudad y pese a las adversidades y dificultades nunca dejó de creer que iba a triunfar en el fútbol, hoy toca el cielo con las manos.
Su íntimo amigo y ex entrenador en Don Bosco, Gabriel Rouret, ahora deberá cumplir con la cábala de llamarlo a larga distancia antes de cada partido, que mantienen desde la época de Ferro, previo a los juegos con Islandia, Croacia y Nigeria.
“Con compartir entrenamiento con Messi estoy hecho”, le confió el propio Acuña a LMN tras aquella primera citación a la selección. Y pensar que ahora tirará paredes con Lio en un mundial. “Que los chicos de Lifune luchen por su sueño”, fue su emotivo mensaje. Hablando de sueños, hoy Marcos cumplió el de toda una provincia futbolera.
LEÉ MÁS
Te puede interesar...









