Gabriel Manrique vive hace 15 años en Ushuaia, Tierra del Fuego, donde impulsa su emprendimiento "Bicifleta", un proyecto de movilidad sustentable con el que reparte pedidos de clientes en una bicicleta.
Antes de llegar a la ciudad más austral del mundo, estuvo en Mendoza y en Buenos Aires. Se dedicó a realizar una diplomatura en la Universidad de Flores sobre movilidad sostenida. Una vez en la capital fueguina, impulsó la bicisenda en esa ciudad y es sin dudas un gran defensor de la bicicleta como medio de transporte.
"Desde que tengo memoria ando en bici", relató Gabriel en diálogo con el portal Infofueguina. Y es que a los 5 años su papá le regaló su primera bicicleta.
Hasta su adolescensa se dedicó al ciclismo de ruta en Mendoza. Actualmente, ya en Ushuaia, corre en mountain bike y dice: "Andar en bici es lo que me gusta". Para él, la bicicleta no es un medio de transporte sino un estilo de vida.
Proyecto "Bicifleta"
Lanús, provincia de Buenos Aires, fue la localidad donde Gabriel compró una bicicleta cargo, que fue hecha de forma artesanala. Es rodado 20 y 26, con frenos a disco y 24 velocidades. Además, tiene luces y espejos.
La decisión de comprarla se dio porque el hombre notó que en Tierra del Fuego no había de este tipo de bicis. "Tengo que ser el pionero", se dijo.
"Cuando viajé a Europa, en 2015, vi esta práctica. Nació en Ámsterdam y Berlín con el nombre de 'Logística de última milla', que implica llevar mercadería o transportar cosas en bicicleta en vez de utilitarios", detalló.
Gabriel llevaba un tiempo pensando en poner un emprendimiento que incluya una bicicleta. Al principio, pensó en una bicicletería, pero los comentarios sobre la crisis climática lo llevaron a ir por los fletes. Compró la bicicleta, un tráiler y empezó con su proyecto en enero pasado.
De esta manera, se encarga de llevar mercadería de clientes que sean como él, es decir, sostenibles y amigables con el medio ambiente. "Hay muchos emprendedores en la ciudad y con ellos trabajo", contó.
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