Boca terminó fumándose en Pipa al bravo Palmeiras

Dos goles de Benedetto en el cierre dejaron al Xeneize cerca de la final.

Buenos Aires. Enorme paso dio Boca camino a la final de la Copa Libertadores, derrotando como local a Palmerias 2 a 0 en el arranque de su semi, con otra noche consagratoria para Darío Benedetto que saltó desde el banco de suplentes en el complemento, a falta de 13 minutos, tiempo suficiente para reencontrarse con el gol.

Tres delanteros no aseguran eficacia ofensiva. El Xeneize puede dar fe de ello al repasar el primer tiempo en La Bombonera.

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Mauro Zárate y Cristian Pavón por las bandas carecieron de repentización y la consecuencia fue el aislamiento de Ramón Ábila contra los férreos centrales del conjunto visitante.

Boca no tuvo argumentos sólidos como para llegar al gol. Prueba de eso fueron sus aproximaciones. A los 7 minutos en una patriada de Pablo Pérez para aprovechar el espíritu combativo de Wanchope, pero el capitán se quedó sin ideas al pisar el área y remató sobre el travesaño en una floja resolución.

Un cabezazo de Carlos Izquierdoz a la salida de un tiro de esquina, sin dirección, pero en el que logró ganarle en el salto al arquero Weverton a los 16 y después dos remates rectos de larga distancia por parte de sus laterales, Lucas Olaza a los 25 por la izquierda y Leonardo Jara a los 33 por la derecha.

Tal vez la única buena noticia para el equipo argentino del primer tiempo haya sido el control defensivo que mantuvo sobre el Palmeiras, un líder de la liga de Brasil que llegó precedido de muchos argumentos ofensivos que no plasmó sobre el campo de La Bombonera. Agustín Rossi no fue llamado a intervenir en ninguna oportunidad.

“La alegría de volver al gol que para un delantero siempre es muy importante. Es una ventaja valiosa, pero nada está definido. Todos estamos para sumar”.

El show del Pipa

La segunda mitad no fue muy diferente. Palmeiras siguió empecinado solamente en reducir espacios y controlar las acciones de un Boca que se subió a lo anímico para tratar de empujar contra el arco del conjunto visitante.

No había caminos al gol para el dueño de casa. Se imponían los cambios desde el banco y Guillermo Barros Schelotto soltó a Sebastián Villa por el inexpresivo Zárate a los 8.

La falta de movilidad seguía siendo un castigo para el Xeneize y cuando todos imaginaban minutos para Fernando Gago o Carlos Tevez, el Melli apostó por un Benedetto que, hasta anoche, estaba ausente futbolísticamente tras la lesión.

Un cabezazo a la salida de un tiro de esquina a los 38 y un enorme gol de centro delantero a dos del final le dieron la ventaja a Boca de 2 a 0 que lo hace viajar a Brasil con una chapa grande de candidato a jugar la final de la Copa Libertadores que obsesiona a todos los hinchas.

Palmeiras terminó hundido en la frustración de haber hecho un trabajo de hormiga para mantener el cero, pero el Pipa del gol le derrumbó en un abrir y cerrar de ojos. Un castigo a su falta de ambición ofensiva, que deberá cambiar radicalmente para la revancha, ahora apurado por las circunstancias, ya que un gol de los argentinos le pondrá la misión cuesta arriba.

Una victoria que en Boca siempre confianza, al goleador que volvió y al técnico que acertó, torció el destino del partido yendo contra la lógica y ahora es puro optimismo sin Gago, Tevez ni Edwin Cardona en el equipo.

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