San luis.- Un hombre que volcó la camioneta que conducía y en la que viajaba con su hijo de 3 años caminó desesperadamente tres kilómetros con su pequeño en brazos, intentando llegar a tiempo para salvarlo, pero no pudo evitar su muerte: el niño falleció poco antes de ser atendido por los médicos.
Es el trágico final del accidente que protagonizó Domingo Fernández, empleado del correo de 41 años, que partió de su casa en la localidad de Juana Koslay, San Luis, rumbo a Unión, a 200 kilómetros de distancia. Se trasladaba en su Ford EcoSport con su hijo, rumbo a encontrarse con la madre del niño. Pero en pleno viaje por la Ruta Provincial 3, el sueño venció a Domingo, quien perdió el control del vehículo, que dio al menos tres trompos antes de quedar volcado sobre su lado izquierdo. El pequeño, que viajaba en su sillita y atado con el cinturón de seguridad, igualmente salió despedido y quedó tirado en el pasto, a unos 10 metros de la EcoSport.
La situación fue desesperante para Domingo, porque no pasaba ningún auto por la ruta y, encima, no tenía señal de celular. Entonces, tomó la decisión de no perder más tiempo, levantó a su hijo y lo llevó en brazos hasta el pueblo más cercano, caminando tres kilómetros. Ahí lo subieron a una ambulancia que lo trasladó hasta el centro médico de Zanjitas, pero el pequeño no resistió y murió antes de llegar. Hasta ayer a la tarde, los efectivos de la Subcomisaría 3 de Beazley aún no habían podido tomar declaración al padre porque su estado emocional no lo permitía.
Sólo pudo brindar algunos datos de lo ocurrido: además de contar que lo venció el sueño, estimó que sufrió el vuelco cerca de las 17, a tres kilómetros de Varela, “en una recta con buena visibilidad y con la ruta en buenas condiciones”, informó el subcomisario Diego López.
3 años:tenía Darian. Su papá se durmió y perdió el control de la EcoSport.
La prevención salva la vida
La autopsia determinó que el pequeño Darian falleció a causa de un traumatismo grave de columna, cervicales y médula espinal. “El vehículo -explicó el comisario- cruzó de carril y dio tumbos hasta quedar de costado”. Entre el intento de frenar, los trompos y los vuelcos, el niño salió despedido del auto y eso fue lo que le provocó la muerte. Lo que vuelve a poner en la agenda la seguridad de los chicos en los vehículos. En este caso, iba sobre una sillita que, a su vez, estaba sujeta al asiento del auto mediante el cinturón de seguridad (que al mismo tiempo envuelve al niño). Pero es evidente que algo falló en este control de seguridad personal. Tomar los máximos recaudos del caso puede marcar la diferencia entre sobrevivir o no en un accidente.
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