Oscar Méndez
Cipolletti. No hay nada que festejar en La Visera. El 3 a 0 ante Rivadavia en la última fecha de la reválida del Federal A que sirvió para mantener la categoría fue un desahogo.
El pueblo albinegro entendió que se trataba de una tarde bisagra para la historia de la institución, por eso el marco multitudinario, por eso la unión, por eso la alegría medida del final.
Increíblemente, el equipo armado para pelear el ascenso terminó salvando la ropa en el último suspiro.
Germán Alecha, un hombre de la casa, puso la cara y junto con él, los nombres más expertos de un plantel que quedó en deuda pero evitó el descenso. Dos líneas de cuatro con cuatro marcadores de punta en cancha –Damián Jara, Nelson Seguel, Gastón Valente y Jonathan Morales– dejaron claro el mensaje de que el empate alcanzaba para evitar la debacle futbolística.
La intención fue no meterse atrás, pero a Cipo le costó horrores generar peligro sobre el arco visitante.
Rivadavia tampoco tuvo con qué. Cipo era un puñado de nervios. De juego hubo poco en el primer tiempo, parte de la receta implícita de “saber jugar esta clase de partidos”.
Más de media hora tardó en llegar el primer remate al arco del local. A los 32, Piñero da Silva ensayó una apilada por la derecha que terminó en las manos de Agustín Starópoli. Y a los 45, de nuevo el misionero pero esta vez por la izquierda, lanzó el centro a la cabeza de Morán, que no había tenido hasta allí buenas intervenciones. El cabezazo franco del lungo delantero hizo estéril el esfuerzo del 1, que tapó la pelota pero del otro lado de la línea de gol. La duda provocó la protesta de todo Rivadavia, pero el segundo asistente, Juan Nobietti de Río Colorado, estuvo acertado en su decisión de correr a la mitad de la cancha.
"Por mí, me quedaría acá siempre, hasta que no me echen no me voy a ir. Lo de la gente fue increíble, bancó en la mala".Jonathan Morán, el delantero, que hizo un gol clave, a LU19
"Muchos hinchas que se dicen llamar hinchas nos querían ver mal. Quiero saludar a mi viejo que está jodido, en terapia intensiva".Damián Jara, el defensor se acordó de los críticos y de su papá.
Morán, Giménez y Piñeiro Da Silva anotaron para Cipo, que zafó del descenso.
Se abrieron los espacios
En el complemento la historia fue diferente, porque a los de Lincoln no les quedaba otra que ganar. Era el momento de esperar una buena contra. Sin embargo, los nervios seguían deambulando por cada centímetro del sintético y en las tribunas no se liberaba nadie porque todo costaba demasiado.
A los 16, Eduardo López le hizo sonar el travesaño al arco defendido por Alasia. Y entonces llegó el momento de Matías Sosa, que ingresó por Morán. El neuquino condujo algunas buenas aproximaciones, hasta que a los 37 fue a jugar contra su marca amenazado por el banderín del córner, gambeteó y sacó la pelota para Ezequiel Ávila (ingresó por Jonathan Morales) y este tocó para Gastón Valente.
Volcado por sorpresa en la izquierda del ataque, el marcador de punta que ayer jugó de volante por la derecha desbordó, pisó el área y sacó el centro para que Giménez empujara al gol.
Con la historia sentenciada, ya en tiempo cumplido, Piñero tuvo su recompensa para marcar el 3 a 0 final (su primer gol en la reválida) que aseguró la categoría y despertó el “Cipo no se va” desde todos los costados del estadio.
Hubiese sido una catástrofe. Pablo Parra Ídolo de Cipolletti
No fui a La Visera porque justo al mismo horario jugaba Fernández Oro, el equipo que estoy dirigiendo, pero un periodista conocido me iba pasando el resultado por Whatsapp. Hubiese sido una catástrofe que Cipo se fuera al descenso. Es un tirón de orejas para los que creen que están haciendo las cosas bien y no se dan cuenta de que la soberbia a veces no es buena. Se necesita un golpe de timón y sacar las cosas positivas de esto malo que ha pasado. Estoy contento porque Cipo mantuvo la categoría y porque la gente se fue feliz. Por los jugadores, que no se les venía dando, y también por los chicos que les tocó agarrar la manija del cuerpo técnico y sin comerla ni beberla se vieron involucrados en una situación tan difícil. Me voy a descansar tranquilo, ganó mi equipo, fue un domingo en paz.
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La Visera de fiesta: Cipo goleó 3 a 0 y se aferró a la categoría
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