Estados Unidos
En la NBA nunca hay que dar por muerto a un equipo que tiene a LeBron James. Golden State ya lo sabe. Tras el 1-3 en la serie, se despertó el gigante dormido y ahora la definición está 3-3, luego del contundente 115 a 101 a favor de Cleveland de anoche.
El abrumador 8-0 con el que arrancó el partido se mantuvo durante todo el primer cuarto. Cleveland fue muy superior de entrada. Con la misma actitud y determinación que mostró en el quinto juego se terminó llevando el período por un contundente 31 a 11.
La intensidad y la confianza en los lanzamientos de los Cavalliers fueron las claves de semejante diferencia. Controló defensivamente a su rival gracias a una gran labor de Tristan Thompson, que se lució con 7 puntos y 9 rebotes. También Irving realizó un valioso aporte.
En el segundo parcial, Golden State intentó la reacción y achicó la diferencia a 8. Allí apareció otra vez LeBron y el local metió un parcial de 8-0 para recuperar la ventaja. Al descanso se fueron 59 a 43. La pésima noche de Harrison Barnes desde el perímetro explica un poco el resultado. El tercer cuarto terminó 80 a 71. Y no hubo milagro en el cierre. Cleveland ganó bien y se define el domingo.
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