"Como víctima, siento que me han dejado a la deriva"

Lo dijo Nadia, que tuvo que mudarse de Picún por su ex, un policía.

POR AGUSTINA BENATTI - policiales@lmneuquen.com.ar

“No es justo, no puedo vivir así. ¿Por qué yo tuve que dejar absolutamente todo y él, que ejerció violencia, se quedó allá en Picún Leufú? Siento que se desligaron del gran problema y, como víctima, me dejaron a la deriva”, confió angustiada Nadia, una joven de 27 años que tras sufrir y denunciar violencia de género por parte de su ex pareja, un efectivo policial, debió mudarse a otra localidad con la promesa de poder llevar una vida sin violencias.

Te puede interesar...

La escalada de violencia que sufrió la joven comenzó en junio, pero se estaba gestando desde antes. “Desde febrero venía con situaciones de muchos celos a partir de que comencé a estudiar. No le gustaba nada. Ir a la escuela todos los días era una pelea, y la situación en mi casa era desbordante para mí y mis hijas”, sostuvo Nadia, quien hasta julio era empleada municipal en Picún, mientras que su ex pareja se desempeñaba como cabo en la Comisaría 9ª.

Nadia concurrió al Juzgado de Familia de Cutral Co y, tras la aparición de su ex, se quedó 5 días en un hogar refugio junto con su hija menor

“Me alejó de todo, de mi familia, mis amistades, compañeros. No me juntaba con absolutamente nadie y, además, tenía las contraseñas de mis redes, me revisaba el celular”, relató Nadia, y puntualizó que si bien no recibió agresión física, vivía bajo una constante violencia psicológica y hostigamiento: “Me amenazaba todo el tiempo diciéndome que si lo dejaba se iba a matar, que toda la vida me iba a acordar de él. Sinceramente, las últimas veces sentía que me podía hacer daño, no era el mismo que yo conocí y con el que estuve desde 2013”.

Aplicaron la medida en la víctima

La primera vez que otros efectivos debieron intervenir ante una secuencia violenta fue el 19 de junio de este año. “Empezó a patear la puerta y como no le abrí, rompió la traba de la ventana para entrar. Cuando llegó el móvil policial se puso más loco, diciendo que por qué habían ido si él no tenía problemas. Sus compañeros le pedían que se calmara. En ese momento, en medio de una crisis de nervios, no quise hacer la denuncia. Igual, en la comisaría dejaron una constancia de lo ocurrido”, recordó la joven.

Seis años duró la relación entre la víctima y el policía, oriundo de Picún Leufú.

A pesar de entrar en la etapa de “luna de miel” en el ciclo de la violencia, la situación no tardó en volver a repetirse. “El 8 de julio empezamos a discutir, me decía que volviera de la Iglesia, que yo lo estaba engañando. Cuando llegué me había roto todas las carpetas de la escuela, estaban todas mis pertenencias tiradas y me sacó el teléfono. Deliraba con que tenía mensajes con otras personas y empezó a mandarles mensajes a mis compañeros haciéndose pasar por mí, citándolos para un encuentro. Los chicos no entendían nada”, aseguró Nadia.

“Al día siguiente, de vuelta comenzó a agredirme verbalmente, a discutir. A la casa se acercó un móvil con una trabajadora social alrededor de las 15. Le quitó el arma a un compañero, me apuntó a mí y amenazó a sus compañeros de trabajo. Para colmo, eran los mismos efectivos que habían intervenido en junio”, contó la mujer, y detalló que ese día lo demoraron.

148-provincial.jpg

A los pocos días, la mujer fue llevada a Cutral Co, donde intervino el Juzgado de Famila. “Mientras yo estaba con el equipo de psicólogos, la jueza me comunicó que él se había presentado antes al juzgado y que tenía que ir a un refugio porque aparentemente estaba con un arma de fuego y tenían miedo de que pudiera hacerme algo”, contó y puntualizó que desde ese momento la “solución” fue que ella se mudara a Plottier, donde viven sus padres.

p28-pieza-mujer-picun.jpg

“Prácticamente me ordenaron que me fuera para que él se quede en Picún y de donde no se iba a ir, como para disminuir el riesgo de que pueda volver a aparecer. Tuve que dejar la escuela, mi trabajo, el lugar que alquilaba y podía sostener. Supuestamente iban a gestionar con el área de Desarrollo Social un trabajo, un informe de pase para que pueda terminar el secundario, pero al día de hoy no han hecho nada”, concluyó indignada la joven.

P28-F2-comisaria-picun-leufu.jpg

--> Quedó a disponibilidad tras el hecho

Tras la violenta secuencia ocurrida el 9 de julio, al cabo le quitaron el arma reglamentaria y lo pusieron a disponibilidad sumaria. Nadia confió que en estos tres meses no ha sabido si su ex ha vuelto a trabajar en la comisaría de Picún Leufú, donde él continúa viviendo.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario

Lo Más Leído