Cordera trató de justificarse: "Era un ejercicio de psicodrama"

Según el músico, la dinámica de la entrevista grupal en TEA estaba pautada con las directoras de la escuela.

Gustavo Cordera salió al cruce de las críticas que generaron sus aberrantes dichos sobre las mujeres, explicó que se trataba de "un ejercicio de psicodrama" pautado con las autoridades de la escuela de periodismo, Ingrid Beck y Paula Rodríguez, a quienes dijo conocer muy bien y quienes pertenecen al movimiento #Niunamenos.

"Hay mujeres que necesitan ser violadas para tener sexo porque son histéricas y sienten culpa por no poder tener sexo libremente", habían sido sus palabras en el marco de una entrevista grupal en la escuela de periodismo TEA.

En comunicación con radio Mega, Cordera explicó: "Yo he sufrido abusos y estoy con ellas [con las víctimas] y es un tremendo dolor. Pero para sanarlo hay que enfrentarse con cosas horribles y entiendo que no era el momento y el lugar, y me equivoco en plantear esto en un lugar con chicos que no estaban preparados para esto. Es un ejercicio de psicodrama, lo hago jugando (...). Agarrá toda la historia de la Caravana, el último disco encarno diferentes personajes, un abusador, un tipo que confiesa una noche, un amor a través de Internet. 'Soy mi soberano' escuchá esa canción y las cosas que dice: ´soy temerario, asesino´".

"No fue una nota. Ya la gente de Tea salió a aclarar (...) No me enojó con el pibe [que difundió sus dichos]. Necesita repercusión, va a ser periodista, pero no contó lo que pasaba ahí adentro. Vos entendés una cosa y yo otra cosa. Es un juego dialéctico", continuó ante las preguntas de Martín Ciccioli.

Otra periodista del programa, Nilda Sarli, le preguntó: "¿El ejercicio de psicodrama estaba planteado? ¿Estaba claro para el auditorio que estabas jugando un rol?". A lo que el cantante contestó: "Yo lo pauto normalmente, cuando me llaman a una cosa así, es para provocar a que el periodista repregunte. Y vos reaccionas si te digo 'sos una pelotuda'. Es para generar cosas".

No obstante, Sarli le dijo que al parecer los chicos no sabían eso, por lo que Cordera explicó: "Y ahí es donde yo me siento un pelotudo. Soy un pelotudo (...) Nunca tuve un abuso, viene mi hija, mi mujer a los conciertos. Empecé a sanar mi costado femenino con la Caravana, si bien Bersuit siempre fue muy de macho argentino. Pero ahora tengo mi costado femenino. En mi vida privada, legal, jamás tuve un evento de esas característica ni se me ocurriría (...) No hay nada que sea gratuito y casual. Que me esté sucediendo a mí, no me voy a hacer el boludo".

"Lo que dijiste... ¿no es lo que pensás?", le preguntó Ciccioli como para que quede claro su punto de vista. "Por supuesto que no y no es exactamente lo que dije (...) -contestó Cordera- Es un disparate en un juego que nadie entendió. Tiene que ver con una pelotudez. Si agarrás esa nota o experiencia que tuvimos con los chicos, dije muchas cosas provocativas. Y eso que dije es lo que más dolor despertó y sabía que estaba trabajando con gente de Ni una menos. Yo las conozco a Ingrid [Beck] y a Paula [Rodríguez]. He compartido vacaciones en la Paloma con ellas. Ellas saben quién soy y yo sé quiénes son ellas".

Fuente: La Nación

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