Crearon un maíz colorado ideal para la zona
El maíz "Don Amílcar" tiene un ciclo más corto, buen rendimiento y permite la resiembra.
Cinco Saltos > La Cátedra de Taller Agrícola de la Facultad de Ciencias Agrarias creó un maíz colorado con características especiales para el suelo y el clima de la región norte de la Patagonia. Con el objetivo de ser utilizado para alimento animal porque da buen color a la carne del pollo y a la yema del huevo, el maíz "Don Amílcar" tiene un ciclo más corto, buen rendimiento y permite la resiembra. El equipo de la Universidad del Comahue que realizó el trabajo de extensión convoca a los productores de escala familiar de la zona a probar la variedad.
En la sede ubicada sobre la Ruta 151 se ven las plantas de maíz con espigas de casi tres metros de alto. El tono de la mazorca es bien colorado. Horacio Verdile, profesor e ingeniero agrónomo, comenta que ese color permite que la gallina ponedora produzca huevos con yemas de mejor color y, en el caso del pollo parrillero, le da al ave una mejor tonalidad a su carne.
El objetivo de la UNCo es que los productores de la zona, con pequeña producción, se acerquen a la Cátedra para probar el maíz que crearon. Esta variedad es de polinización abierta, lo que permite la resiembra continua: "De una espiga se pueden sacar semillas para multiplicar la producción y armar una buena parcela para alimento de animales", señaló.
El ciclo -desde la siembra hasta la cosecha- es más corto que otros tipos de maíz, motivo por el cual se propone como una variedad más apta para el clima de la región. A principios de abril ya están las mazorcas aptas para ser cosechadas antes de los períodos de frío y helada.
"Es un maíz normal, su única distinción es la calidad del maíz colorado. No le pusimos ningún requisito ni sofisticación que los pequeños productores no puedan resolver con plantas normales", explicó Verdile.
Origen
La creación de este tipo de maíz surgió como una necesidad después de observar los efectos de la crisis del 2001, donde distintos organismos gubernamentales entregaron semillas sin determinar su origen a productores, con el objetivo de ayudarlos en su producción. "Esas semillas no se sabía de qué tipo de variedad eran y de qué características, muchas de esas variedad no resistieron los climas de la zona norte de la Patagonia", manifestó Verdile. Es que los maizales más comunes tienen un ciclo más largo y no resisten las heladas del invierno, momento en el cual se cosecha.
Después de ver eso, el ProHuerta y la UNCo se propusieron adaptar el maíz a la zona, mediante una manipulación genética. Se cruzaron dos líneas de maíz para crear uno que tenga más granos por mazorca, un ciclo más corto y una pigmentación más fuerte.
Se trabajó durante cuatro temporadas hasta que se obtuvo la población mejorada que esperaba el equipo de extensión de la Cátedra.
"Está manejado con las normas agronómicas de calidad pero no es orgánico", agregó el profesor.
Se trata de una variedad que no es híbrida, no disminuye su rendimiento, la planta genera sus semillas y se genera un sistema cerrado autosuficiente, no es necesario seguir comprando las semillas.
La Facultad espera que los productores interesados se acerquen, se lleven sus semillas, prueben en un lote esta variedad nueva y puedan usarla para hacer alimento balanceado para su producción avícola o porcina. El material no se comercializa, sólo se distribuye mediante convenios de cooperación entre productores pequeños y la UNCo.


